
Eduardo Bautista
México debe tomar con seriedad lo acontecido en Venezuela tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro y tomar en cuenta que un escenario de intervención militar —aunque sea demasiado focalizada contra narcotraficantes— es probable, dice el maestro en Inteligencia y Seguridad Internacional por el King’s College de Londres, Víctor Hernández.
Un viejo dicho en América Latina reza así: “Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”. El refrán resulta adecuado para explicar lo que México —y otros países latinoamericanos en la mira de Washington por el tema de los narcóticos, como Colombia— debería hacer ante un escenario geopolítico que día a día se vuelve más complicado.
Así lo considera en entrevista con Sputnik Víctor Hernández, quien también es director del Instituto Latinoamericano de Estudios Estratégicos. Para él, el hecho de que la Administración Trump haya dado el paso de capturar a Maduro y a su esposa Cilia Flores en una abierta intervención militar en Caracas es suficiente para encender las alarmas en América Latina, ante “una reactivación” de la Doctrina Monroe y una narrativa expresamente intervencionista que ya tiene consecuencias en el terreno.
“Sí es perfectamente posible. Sí creo que los norteamericanos lo tienen en el radar [a México] y todo va a depender de si México accede a seguir cooperando en el más alto nivel con Washington [en temas como migración y seguridad]”, sostiene el analista cuando se le pregunta si es posible una injerencia militar estadounidense en territorio mexicano.
“Si México no coopera a ese nivel o si no continúa con medidas comerciales como las que tomó en estos aranceles recién declarados contra productos chinos, sí creo que estaremos en la lista [de Trump]”, añade el experto. Para Hernández, Donald Trump “ya ha sido muy manifiesto en quiénes son los siguientes en línea de una intervención similar si no se alinean”, como es el caso de Colombia y su presidente Gustavo Petro, “a quien [Trump] no baja de narcotraficante”.
“Pero también es el caso de México, donde hay una narrativa en la Casa Blanca acerca de que el país es un narcoestado”, apunta el analista.
“Estamos en una reactivación de muchas cosas del imperialismo estadounidense (…) Definitivamente lo de Venezuela fue una declaración pública y notoria de las pretensiones coloniales de EEUU en el continente”, observa.
Sin embargo, dice, no hay nada nuevo. Estados Unidos, asegura, fue quien inauguró la guerra contra el narcotráfico como régimen internacional, muy específicamente contra la cocaína. “En realidad, esto que estamos viendo ahora es un refrito de las primeras operaciones que hizo la ATF, la DEA, la Marina y la Guardia Costera en el Caribe en las décadas de 1970 y 1980”, apunta. Pero esta vez hay un factor peculiar: un presidente que habla abiertamente de imperialismo y de poseer riquezas ajenas en beneficio de Washington.
“Se viene una época muy nociva de imperialismo. En términos continentales, quien acaba perdiendo es América Latina, que nuevamente es víctima de estas depredaciones imperiales como las que hubo en la Guerra Fría, o los golpes de estado del siglo XX en América Latina o la invasión de Panamá”, indica Hernández.
John Callery, exjefe de la DEA en el área de combate a los cárteles estadounidenses con nexos en México, dijo hace unos días a la revista Proceso que un escenario de intervención en México es probable, pero no al estilo de una invasión ni mucho menos.
“No van a invadir como pasó en Normandía el Día D. Se tiene que pensar muy bien una operación militar de ataque y tener claro el objetivo. Siempre supimos dónde vivían los hijos del Chapo”, comentó Callery, quien reconoció que una operación de ese tipo, por muy quirúrgica que sea, podría acarrear “grandes implicaciones y consecuencias políticas”. Sputnik
Fuente: https://noticiaslatam.lat/
Foto: Tomada de https://x.com/Southcom
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