
Magnífica selección y colección impresa. Al final de las recomendaciones existe sorpresa para los lectores.
Los anarquistas expropiadores de Osvaldo Bayer
En Los anarquistas expropiadores, Osvaldo Bayer presenta una investigación rigurosa y una saga apasionante que se despliega durante las primeras décadas del siglo XX por Buenos Aires, Montevideo, Santiago de Chile, Ciudad de México, París, Odesa, Barcelona, con pasaportes falsos, armas, manifiestos políticos. Los protagonistas (obreros, panaderos, tipógrafos, ladrones como Boris Wladimirovich, Miguel Arcángel Roscigna, Buenaventura Durruti, Severino Di Giovanni o Tamayo Gavilán) pasan pruebas intensas sin ceder sus convicciones. En ellos, la expropiación pone en acto una concepción de la justicia: además de llevar una vida aventurosa de bandoleros, proponen demoler una sociedad injusta.
Geografías de Mario Benedetti
Con su genial, conmovedora y muy poética ternura, Mario Benedetti nos cuenta en Geografías la vida en el exilio de los perseguidos políticos sudamericanos durante las dictaduras de los años setenta y ochenta. Introducido por un poema, cada cuento aborda la memoria del dolor y la humillación de la clandestinidad, la tortura y la cárcel, pero también la cotidianidad de los hombres y las mujeres que tratan de rehacer sus vidas en otros países, silenciando las profundas heridas de la represión, perseguidos por la nostalgia, acosados por los recuerdos, pero con el empeño de sobrevivir día a día en calles, plazas y parques que les hablan de su permanente extranjería. Ahora que parecen estar de moda las ideologías de corte fascista, leer al autor uruguayo es más urgente que nunca; con ese estilo tan suyo, minimalista e íntimo, nos enfrenta al horror de los regímenes autoritarios y sus secuelas.
Música concreta de Amparo Dávila
En la superficie de los relatos de Amparo Dávila, en apariencia, pasa poco: mujeres entregadas al hogar y hombres que proveen diligentes y aman sin ternura. Sin embargo, por debajo de ese ancestral patriarcado que parece inamovible, se agitan fuerzas extrañas, insólitas criaturas, absurdas situaciones que trastocan el orden del mundo y lo cuestionan con sutil empeño. Así como en la música concreta los compositores toman sonidos del entorno y los vuelven estructuras sonoras armónicas, la genial cuentista zacatecana manipula fragmentos de la realidad para convertirlos en inquietantes universos donde la locura y la sinrazón dejan sin aliento a sus lectores.
Space invaders de Nona Fernández
Un buen día, la callada compañerita del salón que se sentaba en la última fila deja de asistir a clases. A partir de ese suceso, muchos años después, a través de sueños y recuerdos, los ahora adultos van reconstruyendo esa terrorífica época en la que los papás, las mamás y los hermanos mayores desaparecían o eran encarcelados por sus ideas, mientras ellos recibían una asfixiante educación, ultraconservadora y autoritaria.
Space Invaders fue el videojuego estrella de los años ochenta en todo el mundo. Esos marcianitos con forma de pulpo que descienden en bloque a lo largo de la pantalla, imparables, le sirven a Nona Fernández como metáfora para contar la infancia y adolescencia de un grupo de chicos que crecieron durante una de las dictaduras más sangrientas de América Latina, la del chileno Augusto Pinochet.
Cualquiera de estos libros se encuentra disponible en las tiendas del FCE en todo el país. Para quienes estén entre los 15 y 30 años de edad, se les obsequiará cualquiera de los ejemplares a su elección y disponibilidad. Asistan a esta grata sorpresa. Llévemele llévenle.
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