
El Gobierno de Nuevo León logró revertir el déficit operativo que arrastraba desde 2015 y disminuir de manera sostenida el estrés financiero provocado por su nivel de endeudamiento, una situación que durante años limitó la capacidad de inversión pública. Así lo reconoció la Coparmex Nuevo León, al destacar el saneamiento de las finanzas estatales en el periodo comprendido entre 2015 y 2025.
De acuerdo con el organismo empresarial, este proceso coincidió con la gestión de Carlos Garza Ibarra como tesorero del Estado, quien se convirtió en el secretario de Finanzas con mayor permanencia en el cargo en la época moderna. Desde la administración de Víctor Gómez Garza, quien ocupó la Tesorería entre 1967 y 1991, ningún otro funcionario había encabezado esta área durante un periodo tan prolongado.
Datos oficiales del Gobierno estatal indican que en 2015 los recursos disponibles no alcanzaban para cubrir el gasto corriente, mucho menos para destinar fondos a inversión. Sin embargo, a partir del fortalecimiento de los ingresos propios y vehiculares, así como de ajustes al gasto público, para 2019 se logró liberar recursos estatales con capacidad de destinarse a proyectos de inversión.
La recaudación de ingresos propios, que incluye impuestos, derechos, productos y aprovechamientos, pasó de representar el 16 por ciento del total en 2015 a 26.4 por ciento en 2025. En ese mismo lapso, una mayor eficiencia administrativa y de fiscalización permitió que la recaudación del Impuesto sobre Nóminas se triplicara, al pasar de 6 mil 51 millones de pesos a 18 mil 64 millones de pesos, sin que se modificara la tasa del 3 por ciento.
En materia de deuda, el saldo respecto a los ingresos de libre disposición alcanzaba en 2015 el 140.2 por ciento, lo que implicaba que por cada peso que ingresaba, el Estado debía un peso con cuarenta centavos. Para el cierre de 2025, este indicador se redujo a 97.9 por ciento, permitiendo que Nuevo León mantenga por cuatro años consecutivos un nivel de deuda considerado sostenible.
Otro cambio relevante se dio en las garantías de pago. Mientras que en 2015 el Estado tenía comprometido el 100 por ciento de sus participaciones federales, actualmente ese porcentaje es del 77 por ciento, lo que ha otorgado mayor margen de maniobra financiera.
El alivio en las finanzas públicas se reflejó también en una mayor capacidad de inversión. En los últimos diez años, el Gobierno estatal ha ejercido alrededor de 89 mil 535 millones de pesos de inversión con recursos propios, a precios constantes.
En el rubro de transparencia, Nuevo León se colocó en el tercer lugar nacional en el Índice de Calidad de la Información de la Secretaría de Hacienda al tercer trimestre de 2025, con una calificación de 97.87 puntos, lo que representa una mejora significativa en la rendición de cuentas y el uso de los recursos públicos.
Roberto Cantú Alanís, presidente de Coparmex Nuevo León, señaló que el sector empresarial espera que en lo que resta de la administración estos avances se traduzcan en beneficios tangibles para las familias y las empresas, a través de obras, servicios públicos de mayor calidad y una deuda manejable. Añadió que es fundamental que la línea de trabajo se mantenga y que la nueva titular de la Tesorería cuente con la capacidad necesaria para que los indicadores financieros alcanzados se reflejen en resultados concretos para el estado.
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