
En un contexto marcado por la acelerada irrupción de la inteligencia artificial en la vida cotidiana y el trabajo, Tecmilenio colocó sobre la mesa un debate de fondo durante su participación en IFE Conference 2026, uno de los encuentros educativos más relevantes del mundo de habla hispana. Desde la Arena Borregos del Tecnológico de Monterrey, la institución planteó la necesidad de repensar el papel de la educación superior más allá de la formación técnica.
Durante la conferencia “Educación y empleabilidad con propósito: humanizar el futuro en la era de la IA”, el rector de Tecmilenio, Bruno Zepeda, sostuvo que el momento actual representa un punto de quiebre histórico para las universidades, al enfrentar un escenario en el que la inteligencia deja de ser una cualidad exclusivamente humana. “Estamos viviendo un cambio de era”, afirmó, al subrayar que, en otros momentos similares, las instituciones educativas han tenido un papel decisivo para orientar a la sociedad.
En su exposición, advirtió sobre el riesgo de una educación enfocada únicamente en la eficiencia y la empleabilidad inmediata, que derive en profesionales altamente capacitados en lo técnico, pero desconectados de su sentido personal y social. Esa lógica, explicó, suele traducirse en trayectorias laborales exitosas en apariencia, pero carentes de satisfacción y propósito.
Frente a la inquietud que genera el impacto de la inteligencia artificial en el empleo, Zepeda se mostró convencido de que la educación puede marcar la diferencia. “El impacto de la inteligencia artificial en el mundo laboral preocupa a muchas personas, pero yo me mantengo optimista ya que creo que la educación puede jugar un papel decisivo para rehumanizar el futuro”, señaló.
Desde esa visión, propuso recuperar la esencia del quehacer universitario como un servicio a la sociedad, enfocado en formar personas para la vida y no solo para el trabajo. En ese sentido, destacó la importancia de equilibrar las competencias técnicas con las humanas, así como de fortalecer capacidades de liderazgo interior vinculadas con el criterio, la agencia y el discernimiento.
Al abordar el uso de la inteligencia artificial, el rector planteó una lectura distinta: verla como una herramienta que amplía el trabajo profesional y libera tiempo para tareas de mayor valor humano, como el análisis, la creatividad aplicada y la toma de decisiones estratégicas, siempre bajo un marco ético. En paralelo, introdujo la idea de transitar del concepto de work-life balance al de work-life harmony, con una integración más natural entre vida personal y trabajo. Como referencia, retomó el concepto japonés de ikigai, entendido como la convergencia entre lo que una persona ama hacer, aquello en lo que es buena, lo que el mundo necesita y lo que el mercado remunera.
Ese enfoque se reflejó en la presentación del modelo educativo MAPS de Tecmilenio, un esquema flexible basado en certificados de competencias, diseñado para responder con mayor agilidad a los cambios de la era de la IA y co-creado con empresas y organizaciones líderes. El objetivo, explicó, es formar personas integrales capaces de actuar y decidir con ética en contextos complejos.
Dentro de este modelo, destacó la Formación Integrada al Trabajo, que conecta el aprendizaje académico con la experiencia profesional a través de estancias empresariales, retos de innovación, pasantías o proyectos de emprendimiento. Estas experiencias, expuso, fortalecen habilidades que la inteligencia artificial no sustituye, como la comunicación entre personas, el trabajo en equipo, la creatividad y la responsabilidad al tomar decisiones.
El mensaje final fue un llamado directo a la responsabilidad institucional. Para Zepeda, la educación superior no puede limitarse a producir técnicos y especialistas desvinculados de su humanidad y de su entorno. En ese cierre, convocó a otras universidades a asumir una postura activa frente a este cambio de época y resumió el sentido de su planteamiento: “La educación es esperanza. Las universidades no somos solo un actor más en este cambio: debemos tomar postura e influir para que este cambio de era sea positivo”.
Además de la conferencia magistral, Tecmilenio participó en IFE Conference 2026 con una agenda enfocada en innovación educativa, pensamiento crítico y empleabilidad, con ponencias y paneles sobre evaluación de competencias con inteligencia artificial, calidad académica, uso de IA generativa para el aprendizaje del inglés, experiencias de hackatones educativos y espacios dedicados a la Formación Integrada al Trabajo, reforzando su apuesta por una educación con propósito en tiempos de transformación tecnológica.
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