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Estados Unidos frenó un 80% de flujos migratorios con uso de la fuerza y abusos

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Víctor Flores García

Ciudad de México.- En el primer año de su segundo mandato, el presidente de EU, Donald Trump, implementó una drástica política migratoria, cerró la frontera con México a los flujos de indocumentados, anuló el derecho al asilo e implementó una agresiva campaña de redadas en ciudades donde viven comunidades latinas, con uso de la fuerza de los agentes federales que cometen abusos denunciados por sus víctimas, resumió en entrevista con la Agencia Sputnik la experimentada defensora de derechos de migrantes Eunice Rendón.

“Se redujeron estos flujos casi en un 80 por ciento, pero la disminución es una reacción a las amenazas, no porque cambien las condiciones en los países expulsores de migrantes”, dijo la integrante del secretariado ejecutivo de NosotrXs, y coordinadora de la coalición de organizaciones civiles Agenda Migrante.

Esa política, ejecutada con agentes del servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés), ha generado separación de familias y redujo el flujo de personas indocumentadas que ingresan a EU, entre denuncias de uso excesivo de la fuerza que ha costado vidas.

“La reducción de la migración por las amenazas que se han dado en torno a las personas migrantes en EU por las redadas y por todas las políticas que desde el día uno aplicó Donald Trump”, señala la también fundadora de Red VIRAL, quien fue directora del Instituto de los Mexicanos en el Exterior de la Cancillería del país latinoamericano.

CAMPAÑA DE MIEDO

A principios de este año, las redadas han tenido su epicentro en el estado de Minnesota, aunque a lo largo del año pasado también se lanzaron operativos en Los Ángeles, Nueva York, San Francisco, Atlanta, Miami, Denver, Filadelfia, Phoenix y Washington DC.

La consultora internacional, quien ha colaborado en el Sistema de Naciones Unidas en temas de seguridad y migración, estima que el clima de miedo es la verdadera razón de la reducción de los flujos: “Como consecuencia, creo que hay una reconfiguración del fenómeno migratorio que vamos a ver sobre todo creo que este año”.

Como ejemplo de las consecuencias de esa política del magnate republicano, Rendón menciona que México es visto cada vez más como un país de destino y no de tránsito, lo mismo que Chile, Costa Rica, y otros de la región.

Asimismo, la también doctorada en Sociología por el Instituto de Estudios Políticos de París indica que los cambios en los flujos migratorios incluyen un giro en las rutas de algunas poblaciones en movilidad hacia Europa, con todas las dificultades que esa decisión conlleva, porque las leyes en ese continente también se han endurecido.

“Sin embargo, me parece que son todas las políticas migratorias y las amenazas de Donald Trump las que han hecho que se reduzcan los flujos de forma muy importante desde su llegada al Gobierno en EU”, enfatiza.

IMPACTO DEL AÑO ELECTORAL EN EU

Este año el debate en la opinión pública sobre la política migratoria en EU se enmarca en las campañas electorales para renovar el Congreso, en las elecciones de medio mandato presidencial, convocadas para noviembre, en las que el gobernante Partido Republicano corre el riesgo de perder en el ajustado control que tiene sobre ambas cámaras del Capitolio.

“Será muy interesante el desenlace del tema de las elecciones intermedias legislativas, sobre todo porque existe la impresión de que se le ha pasado la mano a Donald Trump en su policía migratoria, con estos abusos que ha cometido, con este uso excesivo de la fuerza”, prosigue la especialista.

Organizaciones defensoras de derechos civiles de las comunidades denuncian los métodos intimidatorios de la nueva ola de redadas en un invierno boreal muy frío, en un momento crítico donde el miedo permea las calles de los barrios latinos.

“Desplegar agentes encapuchados, sin identificarse, detener a personas sin orden de aprehensión, arrestar a menores de edad, es escandaloso, además de unos 400 niños que estuvieron detenidos por más de 20 días”, enumera la también exfuncionaria, que fue secretaria ejecutiva adjunta del Sistema Nacional de Seguridad Pública de México.

El rechazo a esas acciones amenazantes se extiende por el país ante las deportaciones, la negación de recursos legales de amparos contra los arrestos y la eliminación de las protecciones civiles.

REACCIÓN ANTE EL MIEDO

Las comunidades latinas encaran esas preocupaciones con ciertas movilizaciones, como las que se organizaron en días recientes en el estado de Minnesota, después de que agentes de ICE asesinaron a dos personas de nacionalidad estadounidense, en el marco de las redadas.

“Todas las denuncias que se han hecho en contra de la ICE en los últimos meses son por detenciones indebidas, arrestos sin órdenes de aprehensión, allanamiento de casas y de lugares de trabajo, maltrato en los centros o en las estaciones migratorias”, enumera la especialista.

Rendón, quien fue encargada de la subsecretaria de Prevención y Participación Ciudadana en la secretaría que dirige la política interior mexicana, señala que los testimonios configuran “abusos de los derechos humanos y violencia física contra las personas, que incluyen menores de edad, que han sufrido abuso y detención inadecuada”.

Asimismo, indica que entre las organizaciones destacadas de la sociedad civil estadounidense están la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, en inglés) y la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA), líderes en la defensa de los derechos de los inmigrantes mediante litigios estratégicos contra políticas gubernamentales.

“Se están presentando muchas demandas, tanto por grupos grandes como la ACLU y la AILA, asociaciones de defensa de derechos civiles, como por abogados también particulares de casos específicos, de gente que fue detenida no bajo el margen de la ley, bajo ningún protocolo, es decir, con nuevos actos al margen de la ley de agentes de ICE”, reseña la experta.

Ante la agresividad de los agentes de inmigración las organizaciones de derechos civiles intentan contenerla con redes articuladas por las comunidades de origen latino.

“Hay muchas denuncias y creo que el clima que se está viviendo es muy complicado para la salud mental de las personas, de los menores de edad, de las comunidades mismas”, lamenta la defensora de migrantes.

Así explica la entrevistada que los estadounidenses se están sumando a las protestas en contra de ICE, participan en las manifestaciones para denunciar la agresividad de las redadas en sus comunidades, en donde ellos comparten diferentes espacios con migrantes.

“Creo que el impacto de esa política migratoria ha sido el miedo, la angustia, con ciertos efectos también en la salud mental, tanto de la población adulta como de la niñez migrante, que es algo muy grave”, deplora.

La defensora comenta que los temores se han extendido tanto entre las personas indocumentadas que mucha gente decide “deportarse a sí misma”, y regresan a sus países después de vivir muchos años en EU.

“En este contexto, donde se instala el miedo a salir a la calle, ir a sus trabajos, vemos lugares en EU que han perdido incluso su dinámica económica, social, donde antes iban muchas personas y ahora no va nadie, incluidos los centros de trabajo”, describe.

Las consecuencias de esa cotidianidad traumática se extienden más allá de las comunidades de migrantes indocumentados.

“Muchas de estas personas tienen familias estadounidenses, y el clima de miedo afecta a la dinámica en general”, puntualiza.

Trump prometió el día de su asunción, en enero de 2025, detener la inmigración ilegal de inmediato e iniciar deportaciones masivas, y declaró un estado de emergencia nacional para abordar la crisis en la frontera sur.

El Gobierno de México ofrece en sus consulados de las ciudades estadounidenses apoyo legal para proteger a unos 40 millones de personas de origen mexicano que viven en EU.

Esas medidas contemplan la representación y orientación legal en materia migratoria y penal incluyendo representación en cortes, defensa en procesos de deportación y delitos menores.

De toda la población de origen mexicano en EU, aproximadamente 11 millones son no residentes, de los cuales más de cinco millones son indocumentados, y pueden ser objeto de las expulsiones expeditas aplicadas por las autoridades estadounidenses.

Tales números confirman que la ola de miedo entre los migrantes es masiva. (Sputnik)

Fuente: https://noticiaslatam.lat/

Foto: redes sociales

eitmedia.mx