
Este mamífero entusiasta y disciplinado participa activamente en entrenamientos diseñados para cuidar su salud y bienestar, siempre motivado por recompensas como carne hervida, corazón y remolacha.
Gracias a estas rutinas y a la confianza que ha desarrollado con sus cuidadores, el animal permite revisiones médicas, palpaciones e incluso inyecciones sin estrés, un factor clave para su atención veterinaria, especialmente durante los inviernos extremos. Sputnik
Fuente: https://noticiaslatam.lat/
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