
Víctor Flores García
Ciudad de México.- México confirma su lugar como primer socio comercial de EEUU, mientras la revisión trilateral del tratado de libre comercio de Norteamérica (T-MEC) transcurre bajo presión de la política arancelaria proteccionista de la Casa Blanca, que recién sufrió un revés en la Suprema Corte de Justicia.
“Hay integración económica con soberanía, que es importante, pero a partir del primer tratado comercial (1994), y después con el T-MEC (2020), ha habido una integración que todavía se incrementó más: no solamente somos el mayor exportador de EU, sino que somos el primer comprador de sus productos”, expresó el viernes en conferencia de prensa la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Con los resultados oficiales del intercambio bilateral confirmados, la mandataria agregó que -pese a los aranceles unilaterales impuestos a las exportaciones mexicanas de acero, aluminio y vehículos por su par estadounidense, Donald Trump- la cercanía geográfica y la integración económica de Norteamérica han permitido que crezca el comercio binacional.
“Estamos comprando más y estamos exportando más a EU, más allá de una política particular de mayor proteccionismo (con aranceles unilaterales), es muy relevante para ambos países mantener el acuerdo comercial”, subrayó la presidenta.
PRIMER SOCIO DE EU
El jueves pasado, la Oficina del Censo de EU reportó que México se consolidó como el principal socio comercial de la economía estadounidense por tercer año consecutivo, acumulando el 15,6 por ciento de los intercambios de mercancías con la primera economía global.
Según los registros históricos, México ocupó entre 2008 y 2018 el tercer lugar entre los mayores socios comerciales de la potencia norteamericana, con el liderato disputado entre China y Canadá, pero delante de Japón y Alemania.
Pero el país latinoamericano subió al segundo lugar entre 2020 y 2022, y creció más su comercio hasta convertirse en líder mundial de esa lista privilegiada, desde 2023 a 2025.
Asimismo, la economía mexicana -que suministra casi la mitad de las exportaciones de toda América Latina a EU, con un 45 por ciento- fue el principal proveedor de importaciones del país vecino norteamericano, con 15,7 por ciento del total.
Esta es la proporción máxima registrada para México en su comercio con su vecino histórico, entre los cinco principales socios de la locomotora económica estadounidense, delante de Canadá (11,2 por ciento), y China (9,0).
La potencia asiática dejó de ser el primer socio comercial de EU en años recientes, debido a la guerra comercial iniciada en el primer mandato de Trump (2017-2021), y a los altos gravámenes que están en vigor a los productos de ese país visto como competidor externo en América.
FARDO DEL DÉFICIT COMERCIAL
En todo el año pasado, EU registró un déficit comercial de poco más de 900.000 millones de dólares, una cifra elevada a pesar de la disminución ligera de 0,2 por ciento, respecto a lo observado durante el año anterior.
La participación comercial de China en la economía estadounidense se redujo, pero todavía encabeza la lista de países con los que EU tiene el mayor déficit comercial que Trump quiere eliminar con el proteccionismo de su economía, a favor de su industria nacional.
Un dato más podría complicar la revisión del libre comercio en Norteamérica este año: los países con los cuales la economía estadounidense registró el mayor déficit son China, con más de 202.000 millones de dólares, seguido por México, con casi 197.000 millones, y Vietnam, con 178.000 millones.
“De continuar con esta tendencia, en el 2026, México se ubicará en primer lugar entre los países con los que EU tiene mayor déficit, representando un riesgo en la revisión del T-MEC”, dijo a la Agencia Sputnik la directora de Análisis Económico en el mexicano Grupo Financiero Base, Gabriela Siller Pagaza.
Al cierre del año pasado, México alcanzó exportaciones totales por un valor de casi 665.000 millones de dólares, lo que representa un incremento de 7,6 por ciento anual, y el motor de ese dinamismo está EEUU: es el destino de casi 84 por ciento de las exportaciones mexicanas, según el instituto estatal de estadísticas.
Del mismo modo, sus importaciones totales sumaron 664.000 millones de dólares, con la misma proporción elevada en el comercio de mercancías provenientes del país vecino, en las que destaca el 70 por ciento de gas natural que el país latinoamericano petrolero consume, y no alcanza a producir en sus yacimientos.
REVÉS JUDICIAL AGITA A TRUMP
Este viernes, la Corte Suprema de EU declaró inconstitucionales los aranceles del 25 por ciento apoyados en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, en inglés).
Aunque Trump ha ordenado otros gravámenes diversos como medida de presión política, el fallo del máximo tribunal sólo cuestiona estos aranceles establecidos para castigar supuestas amenazas extraordinarias a la seguridad, economía o política exterior de EU.
“El impacto económico de quitar los aranceles del 25 por ciento apoyados en IEEPA será bajo, pues más del 80 por ciento de los bienes exportados por México ya estaban exentos de ese arancel por cumplir con el T-MEC”, explicó a esta agencia Siller .
Estos aranceles considerados ilegales por la Corte Suprema no estaban siendo cobrados al pie de la letra, por lo que el mercado lo ve como una buena noticia, agrega la analista del banco.
“Pero es posible que haya un alto riesgo de que Trump quiera imponer aranceles sectoriales bajo la Sección 232, los cuales sí se están cobrando: son los aranceles del 25 por ciento de la industria automotriz, 50 por ciento al acero y el aluminio”, advierte Siller.
La mencionada Sección 232 es parte de la Ley de Expansión Comercial de 1962, que autoriza al presidente de EU a imponer aranceles a países que amenacen la seguridad nacional.
“Si amplía los gravámenes a otros sectores, porque ya no van a estar los aranceles IEEPA , esto puede terminar siendo peor para México”, adelantó la directiva del banco con sede en Monterrey, polo industrial del norte del país, cerca de la frontera con EU.
Como respuesta al fallo de la Suprema Corte, Trump anunció este viernes un nuevo arancel global del 10 por ciento a todas las importaciones de su país, que se suma a otros gravámenes que ya aplica.
“Existe la posibilidad de que el Gobierno de EU tenga que regresar los montos cobrados en aranceles, declarados inconstitucionales, y que sus finanzas públicas entren en un estrés financiero importante”, prosigue la directiva de la institución privada.
Esa devolución será difícil ejecutar, porque la suma ronda entre 200.000 y 300.000 millones de dólares recaudados por esos gravámenes.
Esta derrota judicial para la Casa Blanca, “se ve como una olla a presión, porque conocemos que Trump responde de manera fuerte y agresiva”, advierte la doctora en Economía y también profesora del Instituto Tecnológico de Monterrey.
Esta cadena de eventos representa un riesgo, porque “la respuesta (al veredicto judicial) tiene la capacidad de generar mucha volatilidad en el mercado financiero en los siguientes días”, anticipa la experta.
Trump presiona a México en varios frentes comerciales: impone aranceles desde marzo pasado a las exportaciones mexicanas de acero y aluminio; condiciona las tarifas al comercio con exigencias de contener la migración y narcotráfico en la frontera común; exige limitar el comercio con China; y este año agregó la condición de no enviar petróleo a Cuba so pena de otro arancel.
“Tras el fallo, ahora podría pensarse que EU ya no tiene forma de presionar a México para que deje de enviar petróleo a Cuba, cuando los aranceles IEEPA, llamados también Aranceles del Fentanilo, fueron declarados inconstitucionales por la Suprema Corte”, esgrime la entrevistada.
Sin embargo, Siller considera que el jefe de la Casa Blanca tiene otras herramientas: puede subir más los aranceles de 25 por ciento para autos nuevos, camiones, y autopartes; los de 50 por ciento al acero y aluminio.
“Trump sabe que México depende mucho de EU a través de sus exportaciones, y si los aranceles han sido declarados institucionales cambia muy poco el escenario en el que EU puede seguir presionando en muchos temas”, puntualiza la analista.
Ante el rompecabezas de esta cadena de eventos, la Secretaría de Economía anticipó la respuesta mexicana: prudencia y sangre fría. (Sputnik)
Fuente: https://noticiaslatam.lat/
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