El mercado de oficinas en México atraviesa una transformación marcada por la búsqueda de espacios más pequeños y eficientes. Durante el primer trimestre de 2026, más de siete de cada diez búsquedas de oficinas en la capital del país se concentraron en espacios menores a 300 metros cuadrados, reflejando un cambio en la forma en que las empresas evalúan sus necesidades de espacio físico y el costo de mantenerlo.

De acuerdo con datos de la plataforma especializada en inmuebles comerciales Spot2.mx, la Ciudad de México concentra el 70.6% de las búsquedas de oficinas a nivel nacional, seguida por Monterrey con 14.7% y Guadalajara con 8.9%. En menor medida aparecen Querétaro con 4.4%, mientras que el resto de los estados representa apenas 1.4% de la demanda total.
En términos de tamaño, el 74% de la demanda en la Zona Metropolitana del Valle de México se concentra en oficinas menores a 300 m², con un rango dominante entre 100 y 300 m² que representa el 45.7% de las búsquedas registradas en los primeros meses del año. Este cambio evidencia que las empresas están dejando atrás la lógica de grandes superficies corporativas para apostar por espacios que prioricen eficiencia, productividad y reducción de costos.
La tendencia también se refleja en otras ciudades del país. En Monterrey, el mercado muestra un comportamiento más equilibrado: 38% de la demanda se concentra en oficinas de entre 100 y 300 m², mientras 40% busca espacios menores a 100 m² y 9.4% aún mantiene interés en superficies superiores a 500 m². En contraste, Guadalajara muestra una mayor preferencia por oficinas compactas, ya que 48.5% de las búsquedas se concentra en espacios menores a 100 m² y solo 3% supera los 500 m².
La demanda en la capital también se concentra en corredores corporativos específicos. Polanco capta el 34% de las búsquedas, mientras que el corredor de Insurgentes reúne el 27.5%, lo que significa que ambos concentran más del 60% de la demanda de oficinas en la ciudad, confirmando su posición como los polos corporativos más dinámicos.
Para Vianey Macías, Head of Market Research de Spot2.mx, este cambio refleja una nueva lógica empresarial. “La oficina dejó de ser una apuesta de largo plazo para convertirse en un activo que se calibra. Cada metro se defiende con uso real, no con intención”, explicó la especialista al analizar la evolución del mercado corporativo.
Según Macías, las empresas ya no abandonan las oficinas, sino que adoptan una nueva disciplina inmobiliaria basada en optimizar recursos. “Ajustar sin fricción y justificar cada metro cuadrado con productividad, cultura organizacional y control de gasto” se ha convertido en la nueva regla para muchas compañías que buscan adaptarse a esquemas híbridos y a ciclos de negocio más dinámicos. Más información sobre el estudio puede consultarse en: https://www.spot2.mx
Con este cambio, el valor de la oficina ya no se mide por su tamaño o por el número de días que se utiliza, sino por su capacidad para facilitar procesos clave como la colaboración, la capacitación de equipos, la relación con clientes y la coordinación interna, en un entorno donde cada metro cuadrado se ha convertido en una decisión estratégica de negocio.
Por: BCPF – eitmedia.mx




