
El coordinador de los diputados federales del PRI, Rubén Moreira Valdez, lanzó una advertencia sobre el panorama económico del país al señalar que México enfrenta una combinación preocupante de estancamiento laboral, encarecimiento de productos básicos y una crisis financiera en Petróleos Mexicanos.
Durante la transmisión del programa “Con Peras, Manzanas y Naranjas”, en el que participó junto al economista Mario Di Costanzo y al abogado Miguel Ángel Sulub, el legislador sostuvo que las cifras recientes del Instituto Mexicano del Seguro Social reflejan una generación prácticamente nula de empleos formales.
De acuerdo con los datos expuestos, el número de trabajadores afiliados al IMSS pasó de 22 millones 643 mil 638 en el primer bimestre de 2025 a 22 millones 691 mil 750 un año después, lo que representa apenas unos 48 mil nuevos empleos en todo el país durante ese periodo.
Moreira señaló que esta cifra resulta extremadamente baja para el tamaño de la economía mexicana y recordó que, cuando gobernó Coahuila, una entidad que representa alrededor del tres por ciento de la población nacional, se generaban cerca de 30 mil empleos anuales.
El economista Mario Di Costanzo explicó que el panorama se complica aún más por el aumento en el costo de los alimentos. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, mientras la inflación general anual ronda el cuatro por ciento, el encarecimiento de la canasta básica alimentaria ha sido mayor.
Indicó que el costo mensual por persona pasó de 2 mil 363 pesos en febrero de 2024 a 2 mil 517 pesos en febrero de 2025, lo que representa un incremento cercano al 6.5 por ciento en un año.
A esto se suma la caída en la actividad industrial reportada recientemente por el Inegi, fenómeno que —según explicó Miguel Ángel Sulub— ha impactado con mayor fuerza a estados como Quintana Roo, Campeche, Guanajuato, Michoacán, Guerrero y Baja California.
El legislador priista advirtió que el panorama económico también se ve agravado por los problemas financieros de Pemex, señalando que aunque la empresa productiva del Estado ha reportado una reducción en su deuda, enfrenta adeudos con proveedores que rondan el medio billón de pesos.
Según explicó, el impacto de estos retrasos en pagos ya se percibe en ciudades petroleras como Ciudad del Carmen, donde diversos negocios han cerrado y trabajadores vinculados a la industria enfrentan una fuerte crisis económica.
En ese contexto, Sulub señaló que algunos proveedores han denunciado irregularidades en la asignación y pago de contratos, asegurando que existen empresas que reciben adjudicaciones directas y cobran, mientras que otras que realizaron los trabajos aún esperan el pago correspondiente.
Di Costanzo también mencionó que los problemas financieros alcanzan a la refinería Deer Park Refinery, cuyos resultados han pasado de registrar utilidades por 958 millones de dólares en 2022 y 500 millones en 2023, a reportar pérdidas en 2024 y 2025.
Ante este escenario, Rubén Moreira sostuvo que el estancamiento en la creación de empleo, el aumento en el costo de vida y la situación financiera de Pemex representan un riesgo para la estabilidad económica del país y para las finanzas públicas.




