
Algo no está caminando bien en Tigres UANL. El equipo felino volvió a dejar dudas y esta vez empató sin goles ante Querétaro FC en el Estadio Universitario, en duelo correspondiente a la jornada 11 del Clausura 2026 de la Liga MX.
El resultado no solo dejó un sabor amargo en la tribuna. También extendió la racha de los universitarios a dos partidos sin ganar, algo que comienza a incomodar a una afición que está acostumbrada a ver a su equipo dominar, proponer y, sobre todo, ganar en casa.
El arranque del partido dejó claro que la noche no sería sencilla para los auriazules. Querétaro salió más suelto y en los primeros minutos generó peligro con Santiago Homenchenko, cuyo remate fue contenido por el arquero Nahuel Guzmán, quien volvió a ser factor para evitar que el visitante se adelantara en el marcador.
El propio Guzmán tuvo otra intervención importante ante un disparo de Ali Ávila, mientras que el conjunto felino tardaba en acomodarse en el campo.
Tigres respondió con un tiro libre del histórico goleador André‑Pierre Gignac que pasó cerca del ángulo, además de un disparo de media distancia de Juan Brunetta que también estuvo cerca de sorprender al arquero rival Guillermo Allison.
Los felinos cerraron mejor el primer tiempo cuando Gignac envió un centro peligroso al área chica, pero Marcelo Flores no alcanzó a empujar el balón, dejando escapar una de las jugadas más claras para los locales.
Para la segunda mitad, el guion no cambió demasiado. Querétaro volvió a arrancar con mayor determinación y obligó a la zaga universitaria a emplearse a fondo. En Tigres comenzaron los movimientos desde la banca: ingresaron Diego Lainez, Diego Sánchez y Ángel Correa buscando darle otra cara al ataque.
El partido entró en una fase de ida y vuelta, con llegadas en ambas áreas. Jesús Garza probó con un disparo de larga distancia que pasó cerca, mientras que Correa generó peligro con un centro al área que fue desviado por la defensa queretana.
El encuentro también dejó malas noticias para Tigres cuando Rafael Guerrero tuvo que abandonar el campo por lesión, obligando al ingreso de Joaquím Pereira.
En los minutos finales, el arquero rival José Hernández evitó el gol felino tras un disparo de Correa, mientras que el equipo visitante también generó peligro con un cabezazo de Mateo Coronel y un remate de Daniel Parra que volvió a exigir a Nahuel Guzmán.
El árbitro agregó nueve minutos y en ese lapso Tigres tuvo la oportunidad más clara del partido. Rodrigo Aguirre quedó frente al arco tras un rebote, pero su disparo se fue por encima del travesaño, provocando el lamento de toda la tribuna.
El silbatazo final confirmó un empate sin goles que dejó más dudas que certezas. Tigres llegó a 17 puntos y se mantiene en zona de Liguilla, pero el funcionamiento sigue sin convencer y la afición empieza a mostrar signos de impaciencia.
Ahora el equipo regiomontano tendrá poco tiempo para lamentarse, ya que el próximo jueves recibirá al FC Cincinnati en el partido de vuelta de los octavos de final de la CONCACAF Champions Cup.
Porque si algo quedó claro en el Universitario es que los empates ya no alcanzan… y en Tigres, cuando el equipo deja de rugir, la grada lo hace notar.
eitmedia.mx
Foto: https://x.com/Club_Queretaro




