
Organizaciones de la sociedad civil y activistas ambientales exigieron la clausura inmediata y definitiva de la empresa Matrimar, S.A. de C.V., a la que acusan de provocar graves daños ambientales dentro y en los alrededores de la Reserva Estatal Sierra Picachos, ubicada en el municipio de Hidalgo, Nuevo León.
Durante una conferencia de prensa, colectivos ambientalistas anunciaron que presentaron denuncias formales ante la Fiscalía General de la República, la fiscalía estatal, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y la Comisión Nacional del Agua, con el objetivo de que se investiguen las presuntas violaciones ambientales cometidas por la compañía en esta zona natural.
Entre las organizaciones participantes se encuentran Piensa Verde NL, Alza Tu Voz Nuevo León y Centinelas Ambientales, así como activistas independientes, quienes señalaron que las operaciones de la pedrera representan una amenaza directa para el ecosistema de la región.
José Múzquiz, integrante de Piensa Verde NL, informó que la exigencia principal es que las autoridades inicien de inmediato un procedimiento administrativo sancionador que incluya multas ejemplares, la revocación total de los permisos vigentes y la presentación de denuncias penales por posibles delitos ambientales.
Entre las irregularidades documentadas, los activistas señalaron que la empresa habría excedido la superficie autorizada en la Manifestación de Impacto Ambiental aprobada en 2019. De acuerdo con los datos presentados, las actividades de extracción habrían afectado más de dos millones de metros cuadrados, lo que representa cerca de 393 mil metros cuadrados adicionales a lo permitido.
Además, denunciaron que se han detectado impactos directos dentro del área natural protegida, incluyendo la extracción de material pétreo y el depósito de residuos en al menos tres mil 200 metros cuadrados adicionales dentro del polígono protegido.
Flor Jiménez, de Piensa Verde NL, explicó que estas operaciones están comprometiendo seriamente los escurrimientos naturales y los mantos acuíferos que abastecen de agua a la zona metropolitana de Monterrey.
Asimismo, advirtió que la actividad de la pedrera amenaza directamente la biodiversidad del área, donde habitan especies protegidas como el oso negro americano, el ocelote y el águila real, todas incluidas en la norma ambiental NOM-059-SEMARNAT-2010.
Los activistas también denunciaron la eliminación ilegal de cobertura vegetal en terrenos forestales fuera de los polígonos autorizados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales en 2018.
Durante la conferencia participaron también Lucas Mati, del colectivo Alza Tu Voz Nuevo León; Paulina Hernández, de Centinelas Ambientales; el periodista Raúl Rubio; y Roberto Fuentes, historiador del municipio de Hidalgo.
Raúl Rubio señaló que las afectaciones representan una amenaza seria para un patrimonio natural clave para la región.
“Estas acciones representan una amenaza sostenida a un patrimonio natural que proporciona servicios ambientales esenciales, como la recarga de acuíferos, la purificación del aire y el equilibrio ecológico para millones de habitantes de Monterrey y Nuevo León”, expresó.
Por su parte, Paulina Hernández afirmó que la defensa de la Sierra Picachos es fundamental para garantizar el derecho humano a un medio ambiente sano.
“Defender la Sierra Picachos significa preservar ecosistemas naturales y garantizar un derecho reconocido en la Constitución mexicana”, señaló.
En el encuentro también participó la diputada federal de Morena, Petra Romero, quien informó que en el Congreso de la Unión se logró impulsar un punto de acuerdo para exigir a las autoridades federales y estatales una respuesta inmediata ante los daños denunciados.
La legisladora señaló que el exhorto busca que se realice una investigación exhaustiva sobre las actividades de la empresa, se determine la responsabilidad correspondiente y, en su caso, se proceda con la clausura definitiva de la pedrera.
Especial-eitmedia.mx




