
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a provocar polémica internacional tras declarar que sería un “honor” para él “tomar” o “liberar” a Cuba, afirmación que se dio durante un intercambio con periodistas en la Casa Blanca y que rápidamente generó reacciones en distintos sectores políticos y diplomáticos.
Al ser cuestionado sobre la situación en la isla caribeña, el mandatario estadounidense aseguró que su gobierno tiene la capacidad de actuar si así lo considera necesario.
“Creo que tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera… quiero decir liberarla o tomarla, creo que puedo hacer lo que quiera con él”, afirmó el presidente ante los medios, en declaraciones retomadas por diversas agencias internacionales.
Las palabras de Trump se producen en medio de un momento especialmente delicado para la isla gobernada por Miguel Díaz-Canel, que enfrenta una de las crisis económicas y energéticas más severas de las últimas décadas, marcada por apagones prolongados, escasez de combustibles y una profunda contracción de su economía.
Horas antes de esa declaración, el propio mandatario estadounidense había señalado que autoridades cubanas estarían dispuestas a dialogar con Washington para buscar algún tipo de acuerdo que permita aliviar la situación que vive el país caribeño.
Sin embargo, el tono utilizado por el presidente estadounidense generó inquietud entre analistas internacionales, pues hablar de “tomar” o “liberar” a Cuba recuerda episodios históricos de tensión entre ambos países, marcados por décadas de enfrentamientos políticos, sanciones económicas y confrontación ideológica.
Las relaciones entre Washington y La Habana han estado condicionadas durante más de medio siglo por el embargo económico impuesto por Estados Unidos tras la revolución encabezada por Fidel Castro en 1959, una política que ha sido endurecida en distintos momentos por administraciones estadounidenses.
En los últimos meses, además, el gobierno de Trump ha incrementado la presión económica sobre la isla mediante nuevas restricciones financieras y energéticas, medidas que según analistas han agravado la ya complicada situación interna del país.
Hasta el momento, el gobierno de Cuba no ha emitido una respuesta oficial directa a las declaraciones del mandatario estadounidense, aunque en ocasiones anteriores las autoridades de la isla han rechazado cualquier insinuación de intervención extranjera en sus asuntos internos.
Mientras tanto, las declaraciones del presidente estadounidense han reavivado el debate en América Latina y en la comunidad internacional sobre el futuro político de la isla y el papel que podría jugar Washington en medio de la crisis que atraviesa el país caribeño.
Con información de https://noticiaslatam.lat/ eitmedia.mx
Foto: sreenchot : White House




