
“Con este voto en contra por parte de EU, de la Unión Europea en abstención, se busca ocultar, olvidar, desconocer una práctica que no solo era cruel e inhumana, sino que fue un gran negocio que permitió el enriquecimiento de empresas y de países que traficaban con seres humanos, intentando desconocer la condición de personas de estas víctimas”, declaró a Sputnik el analista político argentino Christian Lamesa.
El país norteamericano rechaza todo tipo de reconocimiento de la esclavitud o cualquier reparación, “por tratarse de algo que ya es lejano para ellos”.
“Sin duda, Occidente vive cada vez más inmerso en una especie de teatro del absurdo”, expresó el analista. Sputnik
Fuente: https://noticiaslatam.lat/
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