
Este lunes vence el plazo legal para que el gobernador Samuel García Sepúlveda envíe al Congreso local la terna de candidatos que ocuparían la titularidad de la Tesorería estatal, un proceso que hasta ahora permanece en pausa y genera incertidumbre en el ámbito político y financiero.
De no cumplir con esta obligación, el Ejecutivo estatal tendría que optar por una nueva designación como encargado del despacho, responsabilidad que actualmente recae en Ulises Carlín de la Fuente.
Los legisladores esperaban recibir la documentación desde el pasado viernes para iniciar el análisis de perfiles que sustituirían a Carlos Garza Ibarra, quien dejó el cargo a inicios de este año. Sin embargo, la información nunca llegó.
La presidenta del Congreso local, Itzel Castillo Almanza, señaló que la omisión refleja falta de voluntad política por parte del mandatario estatal, además de advertir posibles efectos en la confianza de instituciones financieras.
La legisladora subrayó que la ausencia de una designación formal podría impactar en escenarios donde el estado requiera acceder a financiamiento o gestionar deuda, al no contar con certeza jurídica en un cargo clave para las finanzas públicas.
El contexto se complica aún más debido a que el Congreso entró en receso, tras celebrar su última sesión el pasado miércoles. Durante los días 30 y 31 de marzo, únicamente se mantendrá en funciones la Oficialía de Partes para la recepción de documentos relacionados con cuentas públicas, sin posibilidad de avanzar en el análisis de la terna.
Castillo Almanza recordó que el Ejecutivo contó con un periodo de tres meses para enviar la propuesta, por lo que insistió en que, de no cumplir con la ley, deberá proceder con un nuevo nombramiento provisional.
Cabe destacar que, en caso de designar a un encargado del despacho, el gobernador no requiere la ratificación del Congreso, al no tratarse de un nombramiento formal como titular de la dependencia.




