
Por: Sergio Pintado
La alusión del secretario de Guerra de EU, Pete Hegseth, al concepto de “Gran Norteamérica” como base de una nueva política de seguridad evidencia la importancia que para Washington tiene el Mar Caribe y Groenlandia en la disputa con China, advirtieron expertos a Sputnik.
En diálogo con Sputnik, el abogado y analista geopolítico ecuatoriano Omar Sempértegui enmarca las afirmaciones de Hegseth en el “realismo” que caracteriza a la política exterior estadounidense durante el Gobierno de Donald Trump, en el que ha priorizado delimitar las “zonas de influencia” estadounidense y maximizar el poder en ellas.
En ese camino, apuntó el experto, Washington pasó de apostar por “plataformas multilaterales” durante gestiones como las de Barack Obama (2009-2017) o Joe Biden (2021-2025) a una postura “unilateral”, en la que ahora Washington presiona a los países y “dicta lo que tienes que hacer si quieres que se detenga” y que, de alguna manera, recuerda a “los albores del derecho internacional”.
Para Sempértegui, este paradigma de “materialismo geopolítico” aplicado por la Administración estadounidense actual está determinando “la forma en que EU está viendo al hemisferio”.
“Si lo vemos geográficamente tenemos un gigante como el Mar Caribe y EU es la única potencia que tiene la capacidad de ejercer influencia real y bélica en cualquier latitud de él. No hay otro, ni siquiera México”, evaluó el experto.
Pero, así como el Caribe se vuelve central para los intereses estadounidenses, la política exterior de Trump parece encontrar menos incentivos para intervenir al sur del Ecuador, en consideración de que “por debajo” de esa línea se encontrará con la “zona de influencia” de Brasil en la costa atlántica de Sudamérica y con países como Perú, Chile o Argentina, con los que en este momento el Gobierno estadounidense mantiene buenas relaciones.
Así las cosas, la premisa de EU parece ser que “de la mitad del mundo hacia el norte, controlo todo lo que pase”, comentó el experto ecuatoriano, agregando que, en esos planes, también aparece Groenlandia ante la amenaza que significaría “que China o Rusia entren” a ese territorio.
Sempértegui añadió que, si bien EU tiene influencia importante en algunos países como República Dominicana o las Antillas, sí requiere reforzar su presencia en Centroamérica, donde todavía “tiene mucha oposición”. De todas maneras, la aplicación de esta política no se haría “a través de una colonización de repúblicas” porque a Washington “no le conviene llenarse de territorios y tener 10 puertorricos porque no le va a dar la economía ni la capacidad de control”. “Vino viejo en odres nuevos”
También consultado por Sputnik, el analista internacional argentino Juan Battaleme consideró que, con el concepto de “Gran Norteamérica”, EU está delimitando “una primera y una segunda periferia” de interés dentro del hemisferio occidental. Mientras en la primera ubicaría a Groenlandia, México, el Caribe y Centroamérica, la segunda abarcaría a Brasil, Argentina, Perú y los demás países al sur del Ecuador.
Para el académico argentino, este concepto es el que sustenta los planes del Pentágono de unificar al Comando Norte —encargado de la defensa en territorio estadounidense, México, Las Bahamas y Groenlandia— con el Comando Sur —que opera en territorio de América Latina—, en un Comando del Hemisferio Occidental que se activó por primera vez a finales de 2025.
“Habrá un grado mayor de intervención en la dinámica de la política latinoamericana. Si bien siempre la hubo, creo que ahora hay una mayor voluntad de EU de intervenir”, afirmó Battaleme.
El experto consideró además que no hay mayores diferencias entre este concepto y la tradicional Doctrina Monroe impulsada por EU desde 1823 con el objetivo de apartar a potencias extranjeras del territorio americano. Sin embargo, subrayó que la ‘Doctrina Donroe’ —una suerte de adaptación por parte de Trump— sí actualiza sus principios para colocar a China en lugar de los países europeos como potencias a alejar del hemisferio y hacerlo “con más testosterona” que en otras épocas. En relación a eso, el académico colombiano Antonio Rengifo, docente de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), recordó que el final del discurso en el que Hegseth mencionó a la “Gran Norteamérica” es elocuente de cómo el Pentágono busca revitalizar la Doctrina Monroe.
“Con Donald Trump en la Oficina Oval y todos ustedes aquí, podemos hacer realidad en nuestra época ese viejo sueño de James Monroe. Haremos a las Américas grandes de nuevo”, dijo el secretario de Guerra ante efectivos militares del Comando Sur.
“Se trata de una actualización de la Doctrina Monroe, adaptada a prioridades, dinámicas y nuevos actores, por lo cual, podría afirmarse, es vino viejo en odres nuevos”, enfatizó Rengifo.
Para el académico colombiano, es simbólico que Hegseth haya hecho estas apreciaciones ante efectivos militares “y no ante representantes diplomáticos de los Estados ‘involucrados'”, dado que “concierne y afecta o afectará a la soberanía y los derechos de los pueblos de esos Estados”.
Rengifo subrayó además que, si bien el secretario de Guerra estadounidense no mencionó específicamente a China en su discurso, sí hace alusión al gigante asiático “cuando afirma querer evitar las amenazas de ‘poderes externos’ a la paz e independencia del ‘vecindario compartido’ americano”.
Fuente: https://noticiaslatam.lat/
Foto: Tomada de https://x.com/SecWar/media
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