
A un mes de que comenzaron las labores de limpieza en el litoral del Golfo de México, las cifras oficiales ya no se pueden esconder: casi 900 toneladas de combustible han sido retiradas de playas y costas, en una operación que combina trabajo manual con maquinaria pesada, mientras el origen del desastre sigue envuelto en opacidad.
El despliegue ha sido amplio, al menos en papel. Autoridades reportan la colocación de cerca de dos kilómetros de barreras de contención, además de cientos de recorridos a lo largo de más de 600 kilómetros de costa. A esto se suman sobrevuelos en la zona de Cantarell, inspecciones a embarcaciones y toma de muestras con cadena de custodia, en un intento por dimensionar y contener el daño.
En el mar, la estrategia continúa con la instalación de cordones absorbentes y sistemas de dispersión para evitar que el hidrocarburo llegue a más playas. Sin embargo, la temporada vacacional de Semana Santa se atraviesa con vigilancia permanente en al menos 48 puntos costeros de Veracruz, Tabasco y Campeche, donde la imagen turística compite con la realidad ambiental.
📄 #COMUNICADO | Grupo Interinstitucional mantiene brigadas permanentes de limpieza en playas del Golfo.
— SEMARNAT México (@SEMARNAT_mx) April 3, 2026
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Por su parte, Petróleos Mexicanos mantiene a cientos de trabajadores en campo —alrededor de 780— atendiendo más de 100 kilómetros de litoral contaminado. Los residuos recolectados son trasladados y tratados bajo normas ambientales, según el propio reporte oficial. En paralelo, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente asegura haber inspeccionado al menos 15 zonas de anidación de tortugas sin detectar presencia de crudo, aunque las alertas de organizaciones civiles no han cesado.
Más abajo en el discurso oficial, el Grupo Interinstitucional encargado de atender la contingencia reconoce que, hasta el momento, se han recolectado 889.4 toneladas de hidrocarburo y se mantienen operativos marítimos, aéreos y terrestres para frenar la expansión del contaminante.
El problema es otro: la limpieza comenzó el 2 de marzo, pero nadie ha explicado con claridad cuándo inició el derrame ni cómo se salió de control. Y mientras las cifras crecen y los recorridos se multiplican, la pregunta sigue flotando en el aire, tan densa como el propio crudo: ¿quién responde por el daño en todo el Golfo?
Especial-eitmedia.mx
Foto: Tomada de https://x.com/SEMARNAT_mx




