
Bruce Springsteen y la E Street Band inauguraron este martes en Minneapolis su gira “Land of Hope and Dreams”, transformando el escenario en una plataforma de resistencia frontal contra el gobierno de Donald Trump. Durante tres horas de concierto, el músico de 76 años arremetió contra la actual política exterior, las redadas migratorias y lo que calificó como una deriva autoritaria en la Casa Blanca.
“Estamos aquí para celebrar y defender nuestros ideales estadounidenses, la democracia y nuestra Constitución”, proclamó Springsteen ante una audiencia que presenció un espectáculo cargado de simbolismo político, iniciando con las interpretaciones de “War” y “Born in the U.S.A.” como crítica directa a la ofensiva militar en Irán.
El “Boss” no escatimó en calificativos para describir la gestión del mandatario republicano, a la que tildó de “corrupta, incompetente, racista, imprudente y traidora”. Desde el suelo de Minneapolis, ciudad marcada por la reciente muerte de los ciudadanos Renee Good y Alex Pretti a manos de agentes del ICE, el cantante denunció la existencia de centros de detención que operan “sin el debido proceso legal”.
Springsteen señaló específicamente a la fiscal general, Pam Bondi, acusándola de renunciar a la independencia del Departamento de Justicia para “perseguir a los supuestos enemigos del presidente” y proteger los intereses de una administración que, según sus palabras, trafica con el cargo público para el enriquecimiento personal.
La respuesta de Donald Trump no se hizo esperar a través de su plataforma Truth Social, donde instó a sus seguidores del movimiento MAGA a boicotear las presentaciones del músico. El presidente recurrió a descalificaciones personales, llamando a Springsteen “un perdedor total” y “un mal cantante y muy aburrido”.
En sus mensajes, el mandatario también atacó el aspecto físico del artista, comparándolo con una “ciruela pasa reseca” que ha sufrido a manos de un “cirujano plástico verdaderamente incompetente”. Trump minimizó las críticas de Springsteen atribuyéndolas a un “caso horrible e incurable de síndrome de trastorno por Trump” y calificó los conciertos como “una auténtica basura” con precios desorbitados.
A pesar de los ataques presidenciales, la Federación de Músicos de Estados Unidos salió en defensa del artista, subrayando que Springsteen representa la voz de la clase trabajadora y la resiliencia nacional. “No podemos permanecer en silencio mientras uno de nuestros miembros más célebres es señalado y atacado personalmente por el presidente”, indicaron los líderes sindicales Dan Point y Marc Sazer. Para la organización, la música de Springsteen ha denunciado el abuso de poder durante décadas, y su gira actual es una extensión legítima de su libertad de expresión frente a un gobierno que consideran que ha abandonado los valores fundamentales del país.
Durante el bloque central del evento, Springsteen interpretó “Streets of Minneapolis”, su reciente tema de protesta contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), por primera vez junto a su banda completa. El músico lamentó la distancia impuesta entre ciudadanos por un líder que “dice no desearle nada más que mal a quienes no están de acuerdo con él”. En un momento de reflexión sobre la narrativa histórica del país, criticó el desmantelamiento de organismos como USAID y el abandono de la OTAN, denunciando un intento oficial por ocultar “hechos desagradables o incómodos” de la historia estadounidense, como la brutalidad de la esclavitud.
La gira “Land of Hope and Dreams” recorrerá veinte ciudades de Estados Unidos, planteando un contraste directo entre la visión cultural de Springsteen y los eventos de la administración. Mientras el “Boss” cerrará su recorrido el 27 de mayo en el National Mall de Washington D.C., apelando a la unidad y la ética, Donald Trump prepara su propio festejo de cumpleaños para el 14 de junio en los terrenos de la Casa Blanca, el cual consistirá en un espectáculo de artes marciales mixtas. Springsteen concluyó su primera noche exhortando al público a “meterse en problemas justos”, citando al activista John Lewis como guía para defender la democracia en lo que definió como “tiempos muy oscuros”.
Por: Abril Ledesma- eitmedia.mx
Foto: @springsteen / Twitter / Rob DeMartin




