
Apenas año y medio después de haber sido rehabilitada, la avenida Agualeguas volvió a ser intervenida, esta vez no por mantenimiento programado, sino por los daños provocados tras una fuga de aguas negras que afectó el pavimento y las condiciones sanitarias en la zona.
El alcalde de Escobedo, Andrés Mijes, acudió al cruce con Villaldama, en la colonia La Concordia, para supervisar los trabajos de recarpeteo que realiza el municipio luego de que personal de Agua y Drenaje de Monterrey atendiera la fuga.
Desde el sitio, el edil reconoció que la problemática se prolongó por tiempo considerable, afectando directamente a vecinos y estudiantes que transitan por el área, quienes enfrentaron condiciones insalubres derivadas del derrame.
El municipio decidió intervenir en la rehabilitación del pavimento, aun cuando la responsabilidad inicial recae en el organismo estatal, argumentando la necesidad de acelerar la solución y evitar mayores afectaciones a la población.
Mijes señaló que existe coordinación con el estado para atender este tipo de situaciones, aunque dejó entrever limitaciones presupuestales por parte de la dependencia encargada del drenaje, lo que ha obligado al gobierno municipal a asumir parte de los trabajos complementarios.
El caso pone nuevamente sobre la mesa el impacto que tienen las fallas en la infraestructura hidráulica sobre las vialidades urbanas, especialmente en zonas donde recientemente se han realizado obras, pero que terminan deteriorándose por problemas no atendidos de fondo.
El edil hizo además un llamado al gobierno estatal para reforzar la atención a fugas en la ciudad, al considerar que la colaboración entre instancias será clave para evitar que este tipo de afectaciones se repitan en otras zonas del municipio.
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