domingo, 19 abril 2026
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Monterrey

Rayados se derrumba en casa y firma un fracaso que lo deja al borde de la eliminación

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Lo que comenzó como una noche para recomponer el camino terminó siendo otra postal del desastre. Rayados de Monterrey volvió a fallar en el momento clave y cayó 3-1 ante Pachuca en el Gigante de Acero, en un resultado que prácticamente los deja fuera de la Liguilla del Clausura 2026.

El guion fue el mismo de toda la temporada: un equipo que ilusiona por momentos, pero que se desmorona ante la mínima presión. Incluso, cuando parecía tener el control, terminó exhibiendo sus carencias.

El arranque fue prometedor. Monterrey generó peligro y encontró recompensa al 21’, cuando Lucas Ocampos convirtió un penal tras una falta sobre Stefan Medina. El 1-0 parecía abrir la puerta a una noche tranquila, pero fue solo un espejismo.

Antes del descanso, los hidalguenses comenzaron a avisar, dejando en evidencia que el partido estaba lejos de resolverse. Y en el complemento, la fragilidad albiazul volvió a aparecer.

Un error en la salida de Luis Reyes fue suficiente para que Robert Kennedy empatara al 54’, dejando claro que este Monterrey no sabe sostener ventajas. A partir de ahí, el equipo se perdió en la cancha, sin reacción, sin idea y sin carácter.

Los cambios tampoco marcaron diferencia. Ni el ingreso de Sergio Canales logró ordenar a un equipo que jugaba más con nervios que con futbol. Pachuca, en cambio, fue contundente y sin necesidad de dominar por completo, expuso cada debilidad rival.

Al 72’, Alan Bautista concretó la remontada tras un servicio de Alexei Domínguez. Y como golpe final, Enner Valencia —ex Tigres— selló el 3-1 al 83’, en una jugada a balón parado que encontró a la defensa completamente desorganizada.

El estadio comenzó a vaciarse antes del silbatazo final. Más de 39 mil aficionados pasaron del apoyo al abucheo, reflejo de un equipo que ha quedado a deber durante todo el torneo. Valencia fue silbado, Reyes señalado y la frustración se apoderó de la tribuna.

Ni los intentos finales de Roberto de la Rosa ni los disparos de Sebastián Rodríguez cambiaron la historia. El arquero Carlos Moreno apagó cualquier intento de reacción, como símbolo de una noche donde Rayados simplemente no estuvo a la altura.

Hoy, Monterrey no solo pierde un partido. Pierde credibilidad, pierde rumbo y prácticamente pierde la temporada. Con una plantilla costosa y aspiraciones altas, el equipo ha firmado un torneo que roza el fracaso absoluto.

El próximo duelo ante Puebla luce más como trámite que como oportunidad. Porque la realidad es contundente: este Rayados está lejos de ser protagonista y más cerca de convertirse en una de las grandes decepciones del Clausura 2026.

Especial-eitmedia.mx

Foto: https://x.com/Rayados