
Mientras miles de aficionados celebran el arranque de la Copa del Mundo 2026 y Nuevo León presume al mundo su capacidad para albergar uno de los eventos deportivos más importantes del planeta, familiares de personas desaparecidas decidieron recordar que detrás de la fiesta también existe una realidad que sigue esperando respuestas.
Integrantes de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FUNDENL) realizaron una intervención simbólica en las inmediaciones del Estadio Monterrey, donde colocaron más de 150 fotografías de personas desaparecidas con el objetivo de visibilizar una problemática que, aseguran, no puede quedar oculta detrás de la imagen internacional que proyecta el estado durante la justa mundialista.
Con los rostros de hombres, mujeres, jóvenes y menores de edad plasmados en mantas y carteles, las familias aprovecharon la atención internacional que genera el torneo para lanzar un mensaje dirigido no sólo a las autoridades mexicanas, sino también a los miles de visitantes extranjeros que llegarán a Nuevo León durante las próximas semanas.
Los integrantes del colectivo señalaron que personas provenientes de distintas partes del mundo acudirán a los encuentros programados en Monterrey y consideraron importante que conozcan la crisis de desapariciones que enfrenta la entidad.
Durante la manifestación, los familiares recordaron que la problemática ha dejado miles de personas sin localizar y también miles de cuerpos sin identificar, una situación que consideran una de las mayores crisis humanitarias que enfrenta el país.
El colectivo sostuvo que la realización del Mundial no debe significar que temas como las desapariciones queden relegados o invisibilizados, por lo que insistieron en la necesidad de que las autoridades mantengan la atención sobre la búsqueda de personas y el fortalecimiento de los mecanismos de identificación forense.
Uno de los mensajes que más impacto generó entre los asistentes fue la comparación entre la capacidad del estadio mundialista y el número de personas desaparecidas en la entidad. Los manifestantes señalaron que la cifra acumulada de ausencias supera ampliamente la capacidad del inmueble y representa una realidad que, afirman, no puede ignorarse.
La protesta transcurrió de manera pacífica y se convirtió en un fuerte contraste frente al ambiente festivo que rodea a la Copa del Mundo. Mientras en las pantallas se celebran goles y victorias, decenas de familias continúan esperando noticias de quienes un día salieron de casa y nunca regresaron.
Con una pregunta que resume años de búsqueda, incertidumbre y dolor, los familiares cerraron su mensaje frente al estadio: “Hoy el balón regresó a casa, pero nuestros desaparecidos, ¿cuándo?”.
La interrogante quedó suspendida en el aire, recordando que, más allá de la fiesta deportiva, existen heridas abiertas que siguen reclamando verdad, justicia y respuestas.
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