
La banda mexicana Diles que no me maten abrió un nuevo capítulo en su trayectoria musical con el lanzamiento de “Escrito en Agua”, su cuarto álbum de estudio, una producción que reafirma el carácter experimental y la identidad artística que ha distinguido al grupo dentro de la escena independiente nacional.
Tras anticipar esta etapa con varios sencillos difundidos durante los últimos meses, el quinteto integrado por Raúl y Gerardo Ponce, Andrés Lupone, Jerónimo Elizondo-García y Jonás Derbez presenta una obra que profundiza en la exploración sonora y emocional que ha caracterizado su carrera.
El nuevo material muestra a la agrupación en una etapa de madurez creativa, donde conviven elementos del art rock, la improvisación y las atmósferas experimentales, sin perder el sello poético que ha acompañado sus composiciones desde sus primeros trabajos.
La producción del disco se desarrolló en un espacio adaptado como estudio en la colonia Santa María la Ribera, en la Ciudad de México, donde la banda trabajó junto al productor Sebastián Rojas. Lejos de las dinámicas tradicionales de grabación, el proceso permitió a los músicos construir y reconstruir canciones hasta encontrar el sonido que buscaban para cada una de ellas.
Desde sus primeros minutos, el álbum propone una experiencia introspectiva que gira alrededor de temas como la memoria, el paso del tiempo, la transformación personal y la constante búsqueda de significado. Más que ofrecer respuestas, las canciones invitan al oyente a recorrer preguntas y reflexiones que se desarrollan a lo largo de la obra.
Entre las piezas más representativas destacan “Hiriku”, inspirada en la obra poética de José Vicente Anaya; “Perquisidor”, que aborda la figura de quien avanza guiado por la curiosidad y la observación; y “Viene el Viento”, una composición que reflexiona sobre la fragilidad humana y el inevitable transcurso de la vida.
A lo largo del álbum también aparecen referencias culturales y literarias que han influido en el imaginario creativo de la banda. Entre ellas figuran elementos de tradiciones indígenas del occidente de México y la obra del poeta palestino Mahmoud Darwish, cuya visión sobre la memoria y la cotidianidad dejó una profunda huella en la escritura de algunas de las canciones.
Más que una colección de temas independientes, “Escrito en Agua” funciona como una experiencia integral que apuesta por la contemplación y la libertad interpretativa. Cada composición parece construida para invitar al escucha a descubrir nuevos significados conforme avanza el recorrido musical.
Con este lanzamiento, Diles que no me maten consolida su evolución artística y confirma su lugar como una de las propuestas más inquietas y personales de la música alternativa mexicana, ampliando nuevamente los límites de su sonido y reafirmando su compromiso con la exploración creativa.
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