
Dallas, Texas.- En una noche que tuvo de todo, desde goles históricos hasta una pausa obligada por la lluvia, Kylian Mbappé volvió a demostrar por qué es una de las grandes figuras del futbol mundial. El capitán francés celebró su partido número 100 con la selección de Francia con un doblete que encaminó el triunfo de Les Bleus por 3-0 sobre Irak y aseguró su clasificación a los dieciseisavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Francia asumió el control desde el silbatazo inicial. Dueña absoluta de la posesión y con una presión alta que anuló cualquier intento de reacción iraquí, la escuadra dirigida por Didier Deschamps monopolizó el balón y jugó prácticamente todo el primer tiempo en campo rival.
La resistencia de Irak duró apenas unos minutos. Antes del cuarto de hora apareció el hombre de siempre. Mbappé recibió cerca de la frontal del área, encontró espacio para perfilarse hacia su pierna izquierda y sacó un disparo preciso que terminó en el fondo de la red para inaugurar el marcador.
El gol tuvo un significado especial. Mientras Lionel Messi también sumaba un doblete en otra sede mundialista, el delantero del Real Madrid respondió en la carrera que ambos sostienen por la Bota de Oro y por el récord histórico de anotaciones en la Copa del Mundo.
Pese al dominio francés, la diferencia mínima se mantuvo durante gran parte de la primera mitad. Les Bleus circularon la pelota con paciencia y autoridad, aunque sin la profundidad suficiente para traducir su superioridad en más oportunidades claras frente al arco defendido por Ahmed Basil.
Cuando parecía que el encuentro retomaría su curso normal tras el descanso, un fuerte diluvio sobre Dallas obligó a retrasar el inicio de la segunda mitad, añadiendo un ingrediente inesperado a una noche ya especial para Mbappé.
La pausa no cambió el rumbo del partido. Apenas reanudadas las acciones llegó el segundo tanto francés y también uno de los momentos más comentados del encuentro. Un grave error entre el defensor Zaid Tahseen y el portero Ahmed Basil en la salida dejó el balón servido para Ousmane Dembélé, quien generosamente cedió el esférico a Mbappé para que únicamente empujara el balón al fondo de la portería.
Con esa anotación, el atacante francés alcanzó los 16 goles en Copas del Mundo, igualando la marca que hasta hace poco pertenecía en solitario al alemán Miroslav Klose y reafirmando su lugar entre los máximos goleadores en la historia del torneo.
La exhibición ofensiva francesa encontró premio también para Dembélé. Al minuto 72, Michael Olise filtró un pase preciso que encontró al atacante del Paris Saint-Germain en el área. Esta vez no hubo asistencia. Dembélé definió con autoridad para marcar el primer gol mundialista de su carrera y sentenciar definitivamente el encuentro.
Francia avanzó así a la fase de eliminación directa con una actuación convincente y con la sensación de que su poderoso arsenal ofensivo apenas comienza a encontrar su mejor versión en el torneo.
Ahora, Les Bleus pondrán la mira en Noruega, rival con el que disputarán su próximo compromiso, ya con la tranquilidad de saber que el boleto a la siguiente ronda está asegurado.
Para Mbappé, sin embargo, la historia continúa escribiéndose partido a partido. El delantero francés ha marcado dos o más goles en seis encuentros mundialistas, más que cualquier otro jugador en la historia de la Copa Mundial 2026. Una cifra que confirma que su duelo personal con Messi por la gloria individual y los récords históricos apenas está comenzando.
Especial-eitmedia.mx
Foto:Tomada de https://x.com/equipedefrance






