
La clasificación de la Selección Mexicana a los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 desató una auténtica fiesta en el corazón de Monterrey, pero también dejó una factura ambiental considerable. Mientras miles de aficionados celebraban el triunfo sobre Ecuador, la ciudad acumuló alrededor de 12 toneladas de basura, seis veces más de lo que normalmente se recoge en esa zona.
De acuerdo con el Gobierno de Monterrey, más de 130 mil personas se congregaron la noche del partido en la Plaza Zaragoza, el Corredor Comercial Morelos y el Barrio Antiguo para seguir el encuentro y posteriormente festejar el pase del Tricolor a la siguiente ronda del Mundial.
Ante la magnitud de la concentración, la Secretaría de Servicios Públicos implementó un operativo especial para retirar los residuos generados durante la celebración.
El titular de la dependencia, Hugo Salinas, informó que fue necesario duplicar el personal que normalmente participa en las labores nocturnas de limpieza, desplegando alrededor de 280 trabajadores apoyados con 30 vehículos procedentes de las cinco zonas operativas del municipio.
El funcionario explicó que los trabajos iniciaron alrededor de las 22:00 horas y se prolongaron durante la madrugada con el objetivo de que, al amanecer, las calles lucieran completamente limpias.
El operativo abarcó la Plaza Zaragoza, la zona del Regio Fest, la avenida Juárez, el Corredor Morelos y el Barrio Antiguo, donde además se utilizaron hidrolavadoras para limpiar banquetas y espacios públicos.
Uno de los datos que más llamó la atención fue la cantidad de residuos recolectados. Mientras en una jornada habitual se retiran alrededor de dos toneladas de basura en esa zona del centro de Monterrey, tras los festejos mundialistas la cifra se elevó hasta las 12 toneladas.
Los más de 300 contenedores instalados por el municipio resultaron insuficientes para la cantidad de desechos generados durante la celebración, por lo que fue necesario reforzar las labores de recolección.
La fiesta dejó imágenes de alegría, cánticos y celebración que recorrieron el mundo, pero también recordó que el entusiasmo por el futbol debe ir acompañado de responsabilidad ciudadana.
El Mundial ha demostrado la capacidad de Monterrey para organizar eventos masivos y responder con rapidez en materia de servicios públicos. Sin embargo, las 12 toneladas de basura recogidas en una sola noche evidencian que aún existe un importante reto en la cultura del cuidado de los espacios públicos.
Celebrar un triunfo deportivo no debería traducirse en calles cubiertas de residuos. La verdadera victoria también consiste en disfrutar la fiesta y dejar la ciudad en las mismas condiciones en que se encontró. Esa será una de las lecciones que deberán acompañar a Monterrey mientras continúan las celebraciones mundialistas.
Especial-eitmedia.mx






