
La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, advirtió que el regreso de Rubén Rocha Moya al gobierno de Sinaloa, pese al rechazo político que ha generado, podría llevar al Congreso de la Unión a activar los mecanismos legales para solicitar la desaparición de los poderes en el estado.
La crisis política en Sinaloa subió nuevamente de tono luego de que la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, advirtiera que, si Rubén Rocha Moya no desiste de su intención de regresar a la gubernatura, deberán ponerse en marcha los mecanismos legales y parlamentarios previstos en la Constitución para analizar la desaparición de los poderes en la entidad.
El pronunciamiento coloca el conflicto político sinaloense en un terreno de mayor alcance institucional, al plantear una medida extraordinaria que implicaría la intervención del Senado de la República y abriría un nuevo capítulo en la disputa por la conducción del estado.
A través de sus redes sociales, López Rabadán sostuvo que el rechazo que ha generado el retorno de Rocha Moya no puede ser ignorado y afirmó que la situación coloca a la República ante una encrucijada.
La legisladora planteó que el gobernador debe reconsiderar su regreso y, de no hacerlo, se deben utilizar las herramientas que contempla el marco jurídico mexicano para enfrentar la situación.
“El rechazo unánime al regreso de Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa pone en una encrucijada a la República”, señaló.
La presidenta de la Cámara de Diputados calificó como trascendente, pero necesaria, la posibilidad de recurrir a la desaparición de los poderes en Sinaloa si el mandatario estatal mantiene su decisión.
El mensaje representa uno de los pronunciamientos políticos más contundentes surgidos alrededor del regreso de Rocha Moya, pues ya no se limita a cuestionar su permanencia o legitimidad política, sino que coloca sobre la mesa una figura constitucional de carácter excepcional.
La desaparición de poderes no es una decisión administrativa ordinaria. Se trata de un mecanismo previsto por el orden constitucional para situaciones en las que los poderes de un estado dejan de funcionar conforme a las condiciones establecidas por la legislación y cuya determinación corresponde al ámbito del Senado de la República.
Por ello, la advertencia de López Rabadán adquiere una dimensión que trasciende la confrontación política local. De concretarse una solicitud formal, el conflicto de Sinaloa podría trasladarse directamente al escenario parlamentario nacional.
La dirigente de la Cámara baja sostuvo que la decisión de Rocha Moya ha provocado un rechazo amplio y que, frente a ello, no puede descartarse ninguna de las herramientas institucionales disponibles.
El escenario abre ahora una nueva interrogante: si el gobernador mantiene su postura, ¿hasta dónde llegará el Congreso de la Unión para contener la crisis política en Sinaloa?
Por ahora, la advertencia ya está sobre la mesa. López Rabadán pidió que Rocha Moya dé marcha atrás y, en caso contrario, planteó activar los mecanismos legales y parlamentarios para buscar la desaparición de los poderes estatales.
En medio de una crisis que ha colocado nuevamente a Sinaloa en el centro de la discusión política nacional, el debate deja de ser únicamente sobre el regreso de un gobernador y comienza a involucrar los límites constitucionales del poder en una entidad federativa.
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