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Del rancho a las redes: el joven veterinario de Nuevo León que está conquistando internet enseñando a cuidar a los animales

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Mientras miles de creadores de contenido siguen las tendencias del momento, Obed González Ramírez encontró una forma distinta de conectar con las personas: compartir conocimiento sobre medicina veterinaria y promover el bienestar animal desde las redes sociales.

En un universo digital donde predominan los bailes virales, los retos y el entretenimiento fugaz, un joven de Nuevo León decidió utilizar las redes sociales para algo diferente: enseñar. Sin escándalos ni polémicas, Obed González Ramírez ha construido una comunidad que encuentra en sus videos consejos para cuidar mascotas, conocer más sobre el trabajo veterinario y comprender la importancia de proteger a los animales.

Su historia comenzó mucho antes de abrir una cuenta en TikTok, Instagram o Facebook. Creció en un rancho familiar, rodeado de ganado, caballos y diversas especies que, desde muy pequeño, despertaron su curiosidad. Mientras otros niños coleccionaban juguetes, él aprendía a convivir con animales de granja, observando el trabajo diario que implicaba mantenerlos sanos y en buenas condiciones.

Aquella infancia entre corrales terminó definiendo su futuro. Con el paso de los años entendió que su vocación estaba ligada al cuidado de los animales y decidió estudiar Medicina Veterinaria y Zootecnia en la Universidad Autónoma de Nuevo León, donde actualmente cursa la etapa final de su formación profesional.

Pero además de prepararse para ejercer la medicina veterinaria, encontró en las plataformas digitales una herramienta para acercar esa profesión a miles de personas. Sus publicaciones combinan información práctica, experiencias clínicas, recomendaciones sobre bienestar animal y momentos cotidianos que muestran una realidad pocas veces conocida por quienes están fuera del ámbito veterinario.

Lejos de recurrir al sensacionalismo para ganar seguidores, Obed apostó por un contenido basado en el conocimiento y la cercanía con la audiencia. Explica enfermedades frecuentes, comparte medidas preventivas, muestra procedimientos de atención y responde preguntas que diariamente reciben quienes conviven con perros, gatos, caballos, bovinos, aves y otras especies.

Gran parte de ese material nace de su propia rutina. Algunos días graba desde la clínica donde realiza prácticas profesionales; otros, desde el rancho familiar o los espacios académicos donde continúa perfeccionando su preparación. Esa combinación entre vida universitaria y trabajo de campo ha permitido que sus seguidores conozcan el amplio panorama que abarca la medicina veterinaria.

Su crecimiento en redes sociales no ha pasado desapercibido. Miles de usuarios siguen sus publicaciones y participan activamente comentando experiencias, resolviendo dudas o simplemente reconociendo el trabajo que realiza para acercar información confiable sobre salud animal. Con el paso del tiempo, esa comunidad comenzó a identificarlo con un apodo que terminó acompañándolo en internet: “El Veterinario Guapo” o “Veteriguapo”, un sobrenombre nacido entre sus propios seguidores.

Más allá de la simpatía que genera ese reconocimiento, su influencia ha comenzado a reflejarse en algo más importante. Cada vez son más los adolescentes que le escriben para contarle que sus videos despertaron el interés por estudiar Medicina Veterinaria. En un momento donde muchas profesiones luchan por atraer nuevas generaciones, Obed ha logrado mostrar el lado humano, científico y social de una carrera fundamental para la salud pública y el bienestar animal.

Y es que el trabajo de un médico veterinario va mucho más allá de atender mascotas. También participa en la producción de alimentos, el control sanitario, la prevención de enfermedades transmisibles entre animales y personas, la conservación de especies y la protección del medio ambiente. Esa realidad forma parte de los mensajes que constantemente busca transmitir a través de sus plataformas.

Fuera de las redes sociales mantiene una vida ligada al deporte y al campo. Es practicante de artes marciales, disciplina en la que obtuvo el grado de cinta negra, disfruta la equitación y continúa encontrando en el rancho el espacio donde nació su vocación. Su caballo “Caramelo” suele aparecer en algunas publicaciones que muestran esa conexión permanente con la naturaleza.

Dentro de ese camino también reconoce el legado de quienes durante décadas impulsaron la cultura del bienestar animal en Nuevo León. Entre ellos destaca Abraham Villarreal, considerado por muchos regiomontanos como uno de los pioneros en acercar la medicina veterinaria y el cuidado responsable de las mascotas al público a través de la televisión y diversas iniciativas relacionadas con la protección animal.

En años recientes, Obed también ha fortalecido proyectos junto a sus hermanos Witto y Marcelo González, ampliando su presencia digital mediante colaboraciones con deportistas, artistas, músicos y otros creadores de contenido. Esa exposición le ha permitido llegar a nuevas audiencias sin perder el enfoque que dio origen a su trabajo: educar y promover el respeto hacia los animales.

El siguiente paso comienza a tomar forma. Además de consolidarse como creador de contenido, ha iniciado participaciones como conferencista en encuentros relacionados con el bienestar animal y la divulgación veterinaria, compartiendo experiencias sobre el impacto que pueden tener las redes sociales cuando se utilizan para informar y generar conciencia.

En una época donde internet suele asociarse con contenidos efímeros, la historia de Obed González demuestra que las plataformas digitales también pueden convertirse en espacios para aprender, inspirar y construir comunidad. Su crecimiento no se explica únicamente por el número de reproducciones o seguidores, sino por la confianza que ha logrado generar entre quienes buscan orientación para cuidar mejor a sus animales.

Quizá ese sea el mayor logro de este joven universitario de Nuevo León: demostrar que una vocación auténtica puede trascender las aulas, cruzar la pantalla de un teléfono celular y despertar el interés de toda una generación por una profesión que tiene como misión proteger la vida en todas sus formas. En tiempos donde la información circula a gran velocidad, Obed González ha encontrado una manera sencilla, cercana y responsable de recordarnos que detrás de cada mascota, de cada caballo, de cada becerro o de cada ave, existe una historia que merece ser cuidada.

eitmedia.mx