
La nueva presidenta de Perú tomó protesta para el periodo 2026-2031 y anunció un ambicioso programa de gobierno enfocado en recuperar la seguridad ciudadana, enfrentar el fenómeno de El Niño, impulsar grandes proyectos de infraestructura y fortalecer la economía nacional.
LIMA, Perú.- Keiko Fujimori Higuchi asumió este martes la Presidencia de la República de Perú para el periodo constitucional 2026-2031, convirtiéndose en la primera mujer en la historia del país sudamericano en ocupar el máximo cargo del Poder Ejecutivo y marcando el regreso del fujimorismo al gobierno nacional después de más de dos décadas.
La ceremonia de investidura se realizó ante el nuevo Congreso Bicameral, donde la mandataria juró cumplir y hacer cumplir la Constitución antes de recibir la banda presidencial. Posteriormente también rindieron protesta el primer vicepresidente, Luis Galarreta, y el segundo vicepresidente, Miguel Torres.
La llegada de Fujimori al poder pone fin a uno de los procesos electorales más competidos de los últimos años. La candidata de Fuerza Popular obtuvo la victoria en la segunda vuelta presidencial del pasado 7 de junio tras superar por un estrecho margen a Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, consolidando su triunfo en el cuarto intento por alcanzar la Presidencia.
En su primer mensaje a la Nación, la nueva jefa del Estado reconoció que recibe un país marcado por años de inestabilidad política, debilitamiento institucional y un acelerado crecimiento del crimen organizado.
Frente a ese panorama, aseguró que su administración tendrá como prioridad absoluta devolver la seguridad a los ciudadanos y recuperar la capacidad del Estado para ejercer el control del territorio.
“Nos esperan exactamente 1,826 días de gestión”, expresó la mandataria, al señalar que su gobierno estará basado en disciplina, planeación y resultados concretos, descartando promesas improvisadas y ofreciendo una ruta de trabajo con metas específicas.
Seguridad, el eje central del nuevo gobierno
La estrategia presentada por Fujimori coloca a la seguridad pública como el principal desafío nacional.
Entre las primeras acciones anunció que, durante los estados de emergencia, las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de control interno, trabajando de manera coordinada con la Policía Nacional del Perú en aquellas regiones donde operan organizaciones dedicadas a la extorsión, el narcotráfico, el sicariato y la minería ilegal.
La presidenta adelantó además una profunda modernización tecnológica de la Policía Nacional mediante la integración de sistemas nacionales de videovigilancia, inteligencia artificial para el análisis del comportamiento delictivo y nuevos centros de mando que permitan respuestas operativas más rápidas.
El plan gubernamental también contempla fortalecer las unidades especializadas para combatir a las estructuras criminales, ampliar las unidades de flagrancia y emprender una reforma del sistema penitenciario para impedir que las cárceles continúen funcionando como centros de operación de organizaciones delictivas.
Fujimori advirtió igualmente que su administración mantendrá una política de cero tolerancia frente a la corrupción dentro de las propias instituciones de seguridad, anunciando sanciones para los elementos policiales que participen en actos ilícitos y un esquema permanente de incentivos para quienes destaquen por su desempeño.
Seguridad, el eje central del nuevo gobierno
Además del combate a la inseguridad, la mandataria declaró como prioridad inmediata la preparación del país frente al fenómeno de El Niño.
Su administración destinará recursos extraordinarios para ejecutar trabajos preventivos como la descolmatación de ríos, construcción de defensas ribereñas, protección de cuencas y fortalecimiento de la infraestructura hidráulica con el objetivo de reducir el impacto de futuras lluvias e inundaciones.
En materia de infraestructura, el gobierno anunció la conclusión de la Línea 2 del Metro de Lima y Callao, además del desarrollo de las líneas 3, 4, 5 y 6.
También confirmó la construcción de nuevos sistemas ferroviarios urbanos en Arequipa, Piura y Trujillo, junto con los trenes de cercanías Lima-Ica y Lima-Barranca.
Otra de las obras prioritarias será la conclusión de la Nueva Carretera Central, considerada un proyecto estratégico para mejorar la conectividad logística entre Lima y el centro del país.
Reactivación económica y empleo
Dentro del paquete económico, la presidenta anunció un incremento de la remuneración mínima vital hasta los 1,300 soles, medida que estará acompañada por un bono extraordinario dirigido a las micro y pequeñas empresas para facilitar la formalización laboral y reducir el impacto del aumento salarial.
Asimismo, sostuvo que su administración impulsará políticas para incentivar la inversión privada, fortalecer la actividad empresarial y generar nuevos empleos, con el propósito de reactivar la economía peruana tras varios años de incertidumbre política.
Reactivación económica y empleo
El regreso del fujimorismo al Palacio de Gobierno representa uno de los cambios políticos más relevantes en Perú durante las últimas décadas.
La administración encabezada por Keiko Fujimori inicia con altas expectativas en materia de seguridad, estabilidad institucional y crecimiento económico, pero también enfrentará el reto de responder a una sociedad que exige resultados inmediatos tras años de crisis políticas, cambios constantes de presidentes y un deterioro en la confianza hacia las instituciones públicas.
Los primeros meses de gobierno serán determinantes para medir la viabilidad de las reformas anunciadas y la capacidad de la nueva administración para cumplir con las promesas realizadas durante su discurso inaugural.
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Con información y foto de : www.gob.pe




