
Querétaro.- El cambio en el banquillo no fue suficiente para cambiar la historia. Tigres volvió a mostrar una versión irregular, cayó 3-2 frente a Querétaro y extendió su preocupante inicio en el Torneo Apertura 2026, donde apenas suma un punto después de tres jornadas.
En el primer partido de Hernán Elizondo como técnico interino, el conjunto universitario volvió a sufrir por las mismas deficiencias que han marcado el arranque de la campaña: errores defensivos, falta de contundencia y desconcentraciones en los momentos decisivos.
Querétaro tomó el control desde los primeros minutos y encontró rápidamente recompensa. Ali Ávila abrió el marcador tras aprovechar un rebote concedido por Nahuel Guzmán, mientras que minutos más tarde Mateo Coronel castigó una pérdida de balón de Diego Lainez para firmar el 2-0 con una gran conducción individual.
Con la desventaja, Tigres tardó en reaccionar, aunque antes del descanso encontró una bocanada de esperanza. Juan Brunetta envió un servicio preciso al área y Rodrigo Aguirre apareció para conectar de cabeza y acercar a los felinos en el marcador.
La mejor versión del equipo regiomontano llegó durante el arranque del complemento. Con mayor posesión y presencia ofensiva, Tigres consiguió el empate cuando Brunetta convirtió desde el punto penal tras una falta dentro del área, devolviendo al encuentro la sensación de que la remontada era posible.
Sin embargo, el equipo universitario volvió a perder consistencia conforme avanzó el partido. Aunque generó algunas oportunidades para darle la vuelta al marcador, también permitió que Querétaro recuperara terreno y llevara el encuentro a un cierre de máxima tensión.
El desenlace estuvo acompañado por varias acciones polémicas que provocaron reclamos de ambos equipos hacia la actuación arbitral. Cuando el empate parecía sentenciado, una infracción en tiempo de compensación derivó en un penal para los Gallos.
Santiago Homenchenko asumió la responsabilidad y, con un disparo certero al minuto 101, venció a Nahuel Guzmán para decretar la victoria queretana y consumar un nuevo golpe para los auriazules.
Más allá del resultado, Tigres vuelve a dejar dudas sobre su funcionamiento colectivo. La escuadra universitaria ha mostrado dificultades para sostener los partidos, continúa concediendo ventajas en defensa y todavía no encuentra la estabilidad futbolística que se esperaba para un plantel diseñado para pelear por el campeonato.
Con apenas una unidad en tres jornadas, la presión comienza a aumentar alrededor del equipo, que ahora deberá cambiar rápidamente de página para enfocarse en la Leagues Cup. El próximo martes visitará al Real Salt Lake en el arranque de la fase de grupos, torneo que representa una oportunidad para recuperar confianza, pero también una prueba para demostrar que el cambio de timón puede comenzar a reflejarse en el terreno de juego.
Especial-René Díaz-eitmedia.mx
Foto: Tomada de cortesía de https://x.com/Club_Queretaro




