
Ciudad de México.- El xoloitzcuintle, uno de los símbolos más antiguos de la identidad mexicana y protagonista de las creencias de las culturas mesoamericanas, recibió un nuevo reconocimiento en la Ciudad de México. El Gobierno capitalino publicó el pasado 27 de octubre un decreto mediante el cual declara Patrimonio Cultural Inmaterial los saberes, prácticas, expresiones y representaciones culturales asociados a este emblemático perro mexicano.
La declaratoria, firmada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, apareció en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México, número 1976, y entró en vigor el 28 de octubre. Con esta decisión, las autoridades buscan preservar una herencia que va mucho más allá de la imagen del conocido perro de piel oscura y escaso pelaje: se trata de proteger las historias, creencias, conocimientos tradicionales y simbolismos que han acompañado su presencia a lo largo de los siglos.
El documento reconoce el valor histórico, ancestral, cosmogónico, social e identitario del xoloitzcuintle, cuya figura ocupa un lugar especial en la memoria de los pueblos originarios. En las antiguas creencias mesoamericanas se le relacionaba con Xólotl, deidad vinculada con el fuego y la transformación, y se le atribuía la función de acompañar a las almas durante su recorrido hacia el Mictlán, el mundo de los muertos.
Su significado no quedó encerrado en las narraciones prehispánicas. Con el paso del tiempo, el xoloitzcuintle también se convirtió en una representación de la identidad nacional y encontró un lugar destacado en las expresiones artísticas, particularmente durante el resurgimiento cultural de principios del siglo XX y el muralismo mexicano.
Sin embargo, el decreto establece una precisión importante: la declaratoria no convierte al perro, a la raza canina, sus variedades ni sus características biológicas en patrimonio cultural. La protección está dirigida específicamente a los conocimientos, las prácticas, las creencias y las expresiones culturales construidas alrededor de su figura.
La responsabilidad de convertir el reconocimiento en acciones concretas recaerá en la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, que deberá coordinar los trabajos de salvaguardia con las comunidades, grupos, especialistas, artistas e instituciones involucradas. Para ello, contará con un plazo máximo de 180 días naturales, a partir de la entrada en vigor del decreto, para elaborar un Plan de Salvaguardia.
Además, la dependencia deberá gestionar la incorporación de estas manifestaciones a la Plataforma Digital del Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural de la capital, con el propósito de documentar, investigar, difundir y transmitir estos conocimientos a las nuevas generaciones.
La firma del decreto también contó con la participación del secretario de Gobierno, César Cravioto Romero; la secretaria de Cultura, Ana Francis López-Bayghen Patiño, y la secretaria de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes, Nelly Antonia Juárez Audelo.
El reconocimiento llega en una fecha significativa, el 27 de octubre, Día Nacional del Xoloitzcuintle. Así, la Ciudad de México incorpora formalmente a su patrimonio cultural inmaterial una de las figuras más representativas de las raíces prehispánicas, con el compromiso de que su historia no permanezca únicamente en los libros, las leyendas o las celebraciones, sino que continúe viva en la memoria colectiva.
Especial-eitmedia.mx
Foto: Creada por eitmedia.mx-ChapGPT




