
¿Una multa de 100 mil pesos cierra el caso Lobatón? Héctor García, paso a paso en la carrera por Nuevo León
Hay asuntos que no pueden cerrarse con una multa y mucho menos cuando las explicaciones siguen pendientes. El caso de José Lobatón, el empresario que salió temporalmente del Penal de Apodaca para recibir atención médica, sigue dejando más preguntas que respuestas. La presidenta del Poder Judicial, Laura Perla Córdova, informó que se impuso una sanción de 100 mil pesos al personal responsable del procedimiento por no notificar al juez sobre el traslado. Y aquí comienza el problema: nadie cuestiona que una persona privada de la libertad tenga derecho a recibir atención médica; lo que debe explicarse es cómo se permitió su salida sin cumplir con la obligación de informar a la autoridad judicial.
La molestia del fiscal general, Javier Flores Saldívar, tampoco pasó inadvertida. La Fiscalía manifestó que desconocía el traslado y que correspondía a las autoridades penitenciarias aclarar quién lo autorizó y quién permitió que se realizara sin la notificación correspondiente. Entonces, ¿quién dio la instrucción?, ¿quién abrió la puerta?, ¿quién tenía la responsabilidad de vigilar el procedimiento? ¿Y por qué, hasta ahora, la respuesta pública se concentra en una multa de 100 mil pesos? No estamos hablando de un trámite olvidado en un escritorio, sino de la custodia de una persona sometida a un proceso judicial. Si hubo una omisión, debe conocerse quién la cometió y si existen responsabilidades adicionales. La Fiscalía estaba molesta, sí, pero ahora también debe demostrar hasta dónde llegará para esclarecerlo. Porque una multa no sustituye una investigación ni responde las preguntas que siguen en el aire.
En otro terreno, pero también dentro del tablero político de Nuevo León, hay un personaje que parece entender que los tiempos no se aceleran a fuerza de declaraciones ni de fotografías: Héctor García. El alcalde de Guadalupe ha optado por avanzar paso a paso, sin perder el piso y, sobre todo, sin olvidar que todavía tiene una responsabilidad pendiente con los habitantes del municipio. En Movimiento Ciudadano su nombre comienza a aparecer entre los perfiles que podrían tener un papel relevante en la conversación rumbo a la gubernatura, pero antes de pensar en otros escenarios tiene que seguir haciendo la tarea en casa.
Y hay que reconocerlo: Guadalupe ha mostrado cambios en sus calles y avenidas, donde la rehabilitación de pavimentos y los trabajos de bacheo comienzan a modificar el rostro de distintos sectores. En seguridad también hay cifras que vale la pena observar. La percepción de inseguridad y algunos indicadores delictivos han mostrado reducciones en los reportes municipales y las mediciones oficiales. Esto no significa que el problema esté resuelto ni que Guadalupe pueda bajar la guardia; significa que hay avances que deben sostenerse y comprobarse con resultados. Héctor García parece tener claro que no se puede construir una aspiración estatal descuidando el municipio que hoy gobierna.
Y hay otro detalle que no debe pasar inadvertido: su nombre también parece tener buena recepción entre figuras de peso de Movimiento Ciudadano, como Jorge Álvarez Máynez y Dante Delgado. Su perfil comienza a ser observado dentro del partido como una opción para la disputa por Nuevo León. Sin embargo, una cosa es aparecer en la conversación y otra muy distinta tener asegurada una candidatura. En MC hay tiempos, decisiones y otros perfiles que también buscarán su espacio. Pero Héctor va paso a paso.



