
En un intento por desmontar estigmas arraigados y garantizar que menstruar no signifique una carga ni un motivo de discriminación, la diputada local priista Armida Serrato Flores propuso una iniciativa que, de aprobarse, podría colocar a Nuevo León a la vanguardia en derechos sanitarios con enfoque de género.
La reforma a la Ley Estatal de Salud plantea incorporar el concepto de salud menstrual como un componente fundamental del sistema de salud pública y privada. Esto implica, entre otras cosas, que las mujeres tengan derecho a incapacidad durante los días de menstruación tanto en el ámbito escolar como laboral, así como acceso gratuito a productos de higiene menstrual, particularmente en comunidades vulnerables.
“Estoy proponiendo que se considere la salud menstrual como una función primordial del sistema de salud en Nuevo León, para que los hospitales atiendan los malestares que una mujer vive durante esos días”, explicó Serrato Flores, al señalar que esta función biológica sigue siendo motivo de estigmatización, negligencia médica y falta de atención oportuna.
La propuesta también incluye la modificación de diversos artículos de la Ley Estatal de Salud con el objetivo de incorporar acciones institucionales: campañas de información, atención clínica básica, distribución de medicamentos e insumos esenciales como toallas sanitarias, tampones y copas menstruales, además de actividades de promoción y educación en salud menstrual.
“Todas las mujeres en el estado deben tener el derecho a la salud durante los días de su menstruación, y ésta tiene que ser digna”, remarcó la legisladora.
El planteamiento busca dejar atrás los silencios incómodos y las miradas esquivas para dar paso a un enfoque integral que reconozca que menstruar, lejos de ser un problema, es un asunto de salud pública que merece respeto, atención y recursos.
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