
Claudia revive un acuerdo que a NL solo le trae sed
Desde nuestra redacción lo decimos sin rodeos: otra vez se siente en el aire esa inquietud de que Nuevo León podría volver a quedarse corto de agua. Y no por falta de esfuerzo propio, sino por ese tratado viejo, absurdo y siempre polémico que obliga a enviar agua tratada hacia Tamaulipas. No es un tema de ser “gacho” o no, es simple lógica: cada estado debería garantizar su propio almacenamiento, cuidar sus presas y, como se dice en confianza, rascarse con sus propias uñas.
Pero ayer la presidenta con A lo soltó claramente: ese acuerdo pendiente, que lleva años guardado en el cajón, tiene que cumplirse. Y ahora habrá que ver qué dice Samuel García, porque el balón ya está en la cancha de Nuevo León.
Claudia Sheinbaum explicó que el uso de aguas residuales tratadas de las plantas de Nuevo León para riego agrícola en Tamaulipas forma parte del paquete de pendientes hídricos que está revisando su gobierno. Todo esto dentro del marco de la nueva Ley General de Aguas y del Plan Nacional Hídrico 2024-2030, que buscan ordenar el manejo del recurso y cerrar la puerta a prácticas irregulares.
La presidenta fue clara: este acuerdo, olvidado por años, debe ponerse en regla. Y según dijo, es precisamente para eso la nueva ley: para darle orden al desorden.
El tema, por supuesto, se inserta en una estrategia mayor para ponerle fin a los conflictos entre estados por el agua, sobre todo en zonas donde la sequía ha pegado duro, como las cuencas del río Bravo. No es secreto que el campo tamaulipeco lleva años presionando, y el gobierno federal ahora quiere aprovechar el volumen de agua tratada que genera la zona metropolitana de Monterrey para apuntalar esa actividad agrícola.
La mandataria federal insistió en que esto forma parte del esfuerzo por recuperar volúmenes, evitar desperdicios y promover la justicia hídrica. En papel suena bien, pero en los hechos Nuevo León no puede darse el lujo de volver a entrar en pánico por el agua, y mucho menos por cumplir acuerdos que otros nunca se han preocupado por actualizar.
Eso sí: por ahora no hay plazos, fechas, ni ruta clara. Sólo la declaración de que el tema entrará a revisión en mesas de trabajo entre los estados. Mientras tanto, la duda queda en el aire… y acá en Nuevo León sabemos que cuando el río suena, es porque algo nos quieren llevar. Feliz fin de semana y que ganen sus Tigres.




