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Gerardo Ledezma

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El día que apagaron la música

Hay finales que uno se niega a aceptar, aunque lleguen puntuales. El 31 de diciembre no solo marcó el cierre de un año cargado de sus propios sobresaltos; también trajo consigo el adiós a un viejo compañero que durante décadas acompañó a millones en sus habitaciones, en sus tardes sin prisa y en esas madrugadas donde la música parecía una brújula infalible. MTV dejó de transmitir sus canales musicales a nivel global, y con ese silencio se va una parte de lo que fuimos.

Quizá por eso la noticia pesa más de lo que debería. Porque los que vimos nacer al canal recordamos lo que significó aquella imagen lunar en 1981, cuando anunció su llegada con una promesa temeraria y luminosa. “Bienvenidos a MTV, Music Television, el primer canal de videos 24 horas”, dijo Mark Goodman con la seguridad de quien está por inaugurar un mundo. Lo dijo también de otra forma: “Lo mejor de la televisión combinado con lo mejor de la radio. A partir de hoy no verán la televisión de manera igual”. Y tenía razón.

De pronto la música tenía casa, rostro, coreografía, historia. Sonó “Video Kill The Radiostar” …

y la pantalla se convirtió en un escenario que impulsó a Madonna, Michael Jackson, Prince, Bon Jovi, Aerosmith y tantos más. En 1993, la señal cruzó al sur y en Latinoamérica descubrimos que también los artistas hispanos podían encontrar en esa ventana un reflector generoso.

Hay imágenes que el tiempo no borra. Diciembre de 1983, cuando MTV estrenó en exclusiva el video de “Thriller”. No era solo un clip; como dijo Goodman, “es más que un video, es un cortometraje. Es una pieza de arte”. Michael Jackson, John Landis, Ola Ray y un ejército de zombies nos recordaron que la música también puede contar historias sin pedir permiso. Aquella coreografía se volvió eterna y aún hoy sigue siendo referencia en otras películas y generaciones.

Los noventa trajeron otro regalo: el “MTV Unplugged”, esa pausa íntima que permitió a los artistas despojarse del ruido y volver a lo esencial. Nirvana, Eric Clapton, Paul McCartney, Oasis, Caifanes, The Cure, Shakira, Café Tacvba, Soda Stereo… todos encontraron ahí un laboratorio emocional. Shakira lo resumió así: “Pensé que sería un ejercicio creativo, dejar volar un poquito la imaginación, y hacer que las canciones se transformaran”. Lo logró ella y lo lograron casi 200 sesiones grabadas en distintos países, muchas de ellas convertidas en piezas de colección. Ya en años recientes, Fobia y Los Bunkers mantuvieron viva esa tradición.

En paralelo, los MTV Video Music Awards se consolidaron como una ceremonia que, más que premiar, capturaba el espíritu de cada época. Desde aquel astronauta que homenajeaba los inicios del canal, hasta las presentaciones históricas de Madonna y Britney Spears, los medleys de Michael Jackson, las controversias de Miley Cyrus y el momento en que Ye interrumpió a Taylor Swift. Todo eso formó parte del ADN de un canal que entendía que la cultura pop también se escribe a golpes de escenas inolvidables.

El cambio llegó sin prisa, pero sin freno. Los realities tomaron fuerza y el consumo musical se mudó al internet. Programas como “Jackass”, “Pimp My Ride”, “MTV Cribs” o “Jersey Shore” respondieron a una audiencia distinta, pero también marcaron el inicio de un declive inevitable. Hoy, con el cierre de sus canales musicales, MTV se refugia en plataformas como Paramount+ y Pluto TV, mientras YouTube absorbe lo que alguna vez fue su reino natural.

No es solo una despedida tecnológica; es un adiós emocional. Quienes crecimos con este canal no despedimos una señal, sino una manera de descubrir el mundo. Aquella emoción de esperar un estreno, de encontrar un artista nuevo, de repetir una coreografía imposible. Todo eso queda suspendido en la memoria.

Hoy un servidor escribe este adiós no con tristeza, sino con gratitud. Porque pocas veces un canal ha logrado acompañar a tantas generaciones con tanta fuerza. Porque supo adelantarse, reinventarse, equivocarse y volver a empezar. Porque, al final, la música sigue ahí, aunque la pantalla que la sostuvo por décadas haya decidido apagarse.

Hasta siempre, MTV. Y gracias por enseñarnos que la televisión, alguna vez, pudo sonar a futuro.

PD: Tome la documentación de algunos archivos de MTV Music-y otras versiones