
Tardó en arrancar, pero cuando lo hizo no dejó margen para la duda. El FC Barcelona resolvió en la segunda mitad un partido que se había vuelto denso y espeso antes del descanso, para terminar imponiéndose con autoridad 3-0 al Oviedo y recuperar el liderato de la Liga en el regreso del fútbol al Spotify Camp Nou.
La tarde arrancó entre ovaciones, reencuentros y un ambiente cargado de simbolismo tras 43 días sin actividad en casa. La plantilla de Hansi Flick salió al césped con la Supercopa de España conseguida en Yeda y con un respetuoso minuto de silencio que marcó el tono solemne de la previa. Joan Garcia, Eric, Cubarsí, Gerard Martín, Cancelo, Casadó, De Jong, Dani Olmo, Raphinha, Lamine Yamal y Lewandowski recibieron el reconocimiento de una grada ansiosa por volver a ver a su equipo.
El primer tiempo, sin embargo, estuvo lejos de ser festivo. El Oviedo no se presentó como comparsa y logró incomodar a un Barça al que le costó encontrar ritmo y profundidad. La diferencia en la tabla no se reflejó en el juego. El entramado defensivo visitante y un partido poco fluido apagaron cualquier intento de dominio claro. Lewandowski y Dani Olmo intentaron activar el ataque, con el apoyo constante de Raphinha y Lamine Yamal, pero las llegadas fueron contadas y el portero asturiano apenas tuvo trabajo real antes del descanso. En el otro arco, los fuera de juego neutralizaron las aproximaciones de Hassan y Chaira, aunque Aroón y Joan Garcia dejaron constancia antes de marcharse a vestidores.
Todo cambió tras la reanudación. El Barça ajustó la presión y encontró premio rápido. Al minuto 52, Dani Olmo capitalizó un esfuerzo colectivo para abrir el marcador y romper el cerrojo oviedista. El gol desató al equipo y también al partido. Cinco minutos después, Raphinha aprovechó una nueva acción de intensidad y calidad para ampliar la ventaja, justo cuando la lluvia comenzó a caer con fuerza sobre el estadio.
A partir de ahí, el duelo se volcó definitivamente. El Oviedo perdió el pulso y el Barcelona tomó el control absoluto. Un nuevo error en la salida visitante abrió la puerta al tercer tanto. Casadó y Olmo construyeron la jugada y Lamine Yamal la culminó con una media tijera tan estética como definitiva, suspendido en el aire para firmar el 3-0 y una celebración que conectó con la grada.
Con el partido sentenciado, la tormenta se hizo literal. Lluvia intensa, relámpagos y truenos acompañaron unos minutos finales ya anecdóticos. Nada alteró el desenlace. El Barça volvió a lo más alto de la clasificación y cerró la noche activando el modo Champions, tras una segunda mitad que transformó un partido trabado en una victoria contundente.
Especial-eitmedia.mx
Foto: https://x.com/FCBarcelona




