
La actividad manufacturera en Nuevo León cerró diciembre aún en terreno negativo, confirmando una contracción general que se ha mantenido a lo largo de todo el año, de acuerdo con los resultados más recientes de la Encuesta de Expectativas Económicas de CAINTRA.
Aunque el cierre anual suele reflejar caídas asociadas a factores estacionales, el comportamiento observado en 2025 muestra que la debilidad no es coyuntural. Desde los primeros meses del año, los principales indicadores del sector industrial han permanecido por debajo del umbral de expansión.
En el rubro de producción, la capacidad utilizada y el índice de nuevos pedidos registraron ligeros avances entre noviembre y diciembre, con incrementos de 1.16 y 0.98 puntos, respectivamente. Sin embargo, estos ajustes resultaron insuficientes para revertir la tendencia negativa. Variables clave como el volumen físico de producción, los inventarios y el número de trabajadores se mantuvieron prácticamente sin variación y continuaron en fase de contracción.
El comercio exterior mostró un comportamiento similar. Tanto las exportaciones como las importaciones permanecieron por debajo de los 50 puntos durante diciembre, al ubicarse en 43.87 y 41.64 puntos, respectivamente, reflejando una menor dinámica en los flujos comerciales del sector manufacturero.
En contraste, los precios se mantienen en zona de expansión. El índice de precios de los productos repuntó hasta los 52 puntos, luego de varios meses cercanos al límite de crecimiento. Por su parte, el precio de las materias primas mostró una ligera reducción cercana a un punto, aunque continúa siendo el indicador con mayor nivel, alrededor de los 57 puntos.
En materia de inversión, el 22 por ciento de las empresas reportó haber destinado recursos a maquinaria, equipo o construcción, lo que representó un repunte de cuatro puntos porcentuales respecto al mes previo.
Sobre los factores que más afectaron la operación de las empresas, el panorama político encabezó la lista de preocupaciones, al ser señalado por el 42.7 por ciento de los participantes. Le siguió la menor demanda externa, mencionada por el 37.9 por ciento. Destacó además el crecimiento en la percepción de escasez de personal capacitado, que alcanzó el 24.2 por ciento de las respuestas, convirtiéndose en uno de los obstáculos con mayor aumento mensual.
Los resultados confirman que, aunque existen señales puntuales de mejora, la manufactura en Nuevo León enfrenta todavía un entorno complejo, marcado por la debilidad en la demanda, la incertidumbre y retos estructurales que limitan una recuperación sostenida.




