
El dirigente nacional del PRI advierte que la salida de Adán Augusto confirma la falta de cohesión en el gobierno y anticipa presiones externas en la revisión del T-MEC.
La salida de Adán Augusto López de la coordinación de la bancada de Morena en el Senado es una muestra más de la profunda división interna del oficialismo y de la incapacidad del gobierno para construir acuerdos y ofrecer resultados en los temas que más duelen a los mexicanos, afirmó el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas.
En entrevista con diversos medios, el líder priista sostuvo que la falta de coordinación y de responsabilidad dentro del gobierno federal ha quedado expuesta tanto a nivel nacional como internacional, en un contexto donde —dijo— México enfrenta una crisis de resultados en seguridad, economía y gobernabilidad.
“Lo que hoy necesita el país es cohesión, trabajo en equipo y resultados. No los hay. Es un gobierno incapaz, rebasado, que ha sido doblado desde fuera”, señaló.
Moreno consideró que la salida del senador tabasqueño no sólo confirma la descomposición interna en Morena, sino que refuerza los señalamientos sobre presuntos vínculos de actores del oficialismo con el crimen organizado. Afirmó que el gobierno federal se ha negado sistemáticamente a investigar a sus propios cuadros, pese a los señalamientos públicos que —aseguró— se han hecho incluso desde Estados Unidos.
El dirigente priista advirtió que este escenario coloca a México en una posición de debilidad de cara a las negociaciones comerciales con sus socios de América del Norte. A su juicio, el país llegará “doblado” a la revisión del T-MEC, con una política exterior errática y sin resultados concretos en la defensa de los intereses nacionales.
En el plano legislativo, Alejandro Moreno sostuvo que la salida de Adán Augusto López deja en evidencia la falta de interlocución política del oficialismo, particularmente con las fuerzas de oposición. Reiteró que el gobierno ha optado por la imposición y el cerco al diálogo, lo que, dijo, erosiona la vida democrática del país.
“El respeto, la tolerancia y la apertura para escuchar a quienes piensan distinto son indispensables para construir un proyecto de país. Hoy eso no existe”, afirmó.
El dirigente del PRI anticipó que en las próximas semanas se presentarán más movimientos y ajustes al interior del gobierno federal, presionados —según dijo— tanto por factores internos como por dinámicas externas. En ese escenario, sostuvo que su partido buscará posicionarse como una opción política frente a lo que calificó como un proyecto oficialista sin rumbo claro.
Especial-eitmedia.mx




