
En acciones de coordinación interinstitucional encabezadas por la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León, la Nueva División Ambiental, la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente y Fuerza Civil realizaron diligencias en los municipios de Monterrey y Apodaca para atender reportes ciudadanos sobre presuntas condiciones de riesgo para animales de compañía. Los operativos se enfocaron en verificar situaciones que comprometían el bienestar de ejemplares caninos.
Las inspecciones permitieron constatar la presencia de perros en condiciones que afectaban su salud y cuidado, entre ellas falta de alimento y agua, entornos insalubres, sujeción prolongada y lesiones que requerían atención inmediata. En Monterrey se aseguró un canino que permanecía sujeto con cadena, con visible desnutrición y sin acceso a cuidados básicos. En Apodaca se aseguraron cuatro ejemplares caninos, tres cachorros y una hembra adulta, que se encontraban en un entorno insalubre y sin alimento ni agua disponibles.
Derivado de estas diligencias, un total de cinco perros fueron resguardados en el Centro Estatal de Atención Animal, además de que uno de los casos fue canalizado a una clínica veterinaria particular por requerir atención especializada. Actualmente los ejemplares reciben valoración médica y los cuidados correspondientes conforme a los protocolos establecidos por las autoridades.
La Secretaría de Medio Ambiente reiteró que la atención al bienestar animal forma parte de las responsabilidades institucionales y que los operativos de verificación se mantienen de manera permanente como parte del trabajo coordinado entre dependencias para responder a los reportes ciudadanos. Asimismo, se exhortó a la población a reportar cualquier situación de riesgo para animales de compañía a través del número 070, al considerar que la participación ciudadana es un componente clave para fortalecer la protección y el bienestar animal en el estado.
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