
Más de un centenar de anuncios envolventes colocados en edificios de la Ciudad de México operan en abierta violación a la Ley de Publicidad Exterior, pese a que este tipo de estructuras están prohibidas por representar riesgos en materia de protección civil.
En los últimos meses, este formato publicitario ha reaparecido con fuerza en distintas zonas de la capital, aun cuando en administraciones anteriores se habían retirado por incumplir la normativa y poner en peligro a la población. De acuerdo con estimaciones, actualmente existen más de 100 lonas de este tipo distribuidas en diversos puntos de la ciudad, particularmente en áreas como Polanco, Miguel Hidalgo y Periférico.
El artículo 13, fracción VI, de la Ley de Publicidad Exterior de la Ciudad de México prohíbe expresamente la instalación de lonas envolventes en edificaciones con fines comerciales o institucionales. Sin embargo, su presencia se ha vuelto recurrente.
Uno de los casos señalados se ubica en la colonia Nápoles, en la alcaldía Benito Juárez, donde un anuncio cubre parte del World Trade Center con una estructura que alcanza alrededor de 40 pisos de altura. Ante esta situación, la Fundación por el Rescate y Recuperación del Paisaje Urbano interpuso una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México contra el propietario del inmueble y las empresas involucradas, tanto la responsable de comercializar el espacio como la marca anunciada.
“La colocación de este tipo de publicidad en edificios es alarmante por el tema de protección civil ya que representa un riesgo latente para las personas que habitan o se encuentran en los inmuebles. Por ejemplo, en cualquier situación de emergencia como al presentarse algún incendio, el fuego podría extenderse de forma rápida a todos los niveles y dificultaría la evacuación de los ocupantes del edificio”, expresó el Mtro. Jorge Carlos Negrete Vázquez, presidente de la fundación.
Además del riesgo en caso de siniestros, se advirtió que las sanciones por incumplir la legislación pueden alcanzar hasta un millón de pesos, tanto para las empresas publicitarias como para los dueños de los inmuebles que permiten la instalación de estas lonas.
El retiro de los anuncios también debe ser cubierto por los publicistas, el responsable del edificio y el anunciante que contrató el espacio. La fundación hizo un llamado a las alcaldías y al gobierno capitalino para que atiendan esta problemática y apliquen las sanciones correspondientes a quienes incumplen la ley.
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