
A pesar del enfriamiento económico y la desaceleración en la generación de empleo, los trabajadores formales de Nuevo León cerraron 2025 con una ganancia real en sus ingresos, aunque el mercado laboral muestra señales de menor capacidad de contratación.
Un análisis de COPARMEX Nuevo León, con base en datos de Data Nuevo León y del IMSS, señala que en diciembre el salario diario integrado promedio en la entidad alcanzó los 693.02 pesos, lo que representó un incremento nominal anual de 7.3 por ciento. Al descontar la inflación de 3.7 por ciento, la ganancia real fue de 3.5 por ciento.
Con ello, Nuevo León acumuló cuatro años consecutivos con aumentos reales en diciembre: 3.1 por ciento en 2022; 6 por ciento en 2023; 4.5 por ciento en 2024; y 3.5 por ciento en 2025.
A nivel nacional, el salario diario integrado del sector formal se ubicó en 650.59 pesos, con una ganancia real de 3.1 por ciento.
El estudio destaca que en Nuevo León los mayores incrementos reales se observaron en micro, pequeñas y medianas empresas, con alzas de hasta 6.9 por ciento.
Sin embargo, el desempeño salarial ocurre en un entorno de menor dinamismo en el empleo. La entidad cerró 2025 con apenas 19 mil nuevos puestos de trabajo formal, la cifra más baja desde 2020. No obstante, durante el tercer trimestre se registró la tasa de pobreza laboral más baja desde 2008, con 19.6 por ciento, frente al 34.3 por ciento nacional.
Cecilia Carrillo López, directora de COPARMEX Nuevo León, advirtió que el comportamiento del mercado laboral refleja un cambio en la dinámica económica.
“El mercado laboral está enviando un mensaje claro: el ingreso mejora, pero la capacidad de contratar se está debilitando”, señaló.
Añadió que el desafío ya no es únicamente elevar los salarios, sino asegurar su viabilidad en el tiempo.
“Subir salarios por decreto es sencillo; sostenerlos con productividad es el verdadero reto para la economía”, afirmó.
De acuerdo con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, entre enero y noviembre de 2025 las revisiones contractuales de jurisdicción federal en Nuevo León promediaron un incremento salarial de 7.2 por ciento.
El sector patronal alertó que aumentos por encima de la capacidad productiva podrían tener efectos adversos en el empleo.
“Si el salario crece más rápido que la productividad, el siguiente ajuste inevitablemente lo hará el empleo. La política salarial y de reducción de jornada, sin una política de productividad, termina afectando al trabajador formal que se busca proteger”, puntualizó Carrillo López.
La dirigente empresarial concluyó que la discusión económica debe centrarse ahora en competitividad y eficiencia operativa.
“El crecimiento salarial ya está ocurriendo; ahora debemos garantizar el crecimiento económico. Sin productividad, los aumentos salariales y la reducción de jornada pueden traducirse en menos empleo”, advirtió.
Especial-eitmedia.mx




