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Violencia de narcos tras muerte de jefe del CJNG busca sembrar pánico en México

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Por:Víctor Flores García

Ciudad de México.- La reacción violenta del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en respuesta al operativo con información militar de EU, en el que fueron abatidos el líder del grupo Nemesio Oseguera, alias El Mencho, y seis lugartenientes, tiene por objetivo generar pánico y golpear a la dirigencia política, estima el analista en temas de seguridad David Saucedo Torres.

“La reacción del grupo criminal busca golpear a los líderes políticos en donde más duele: su imagen, reducir sus niveles de aprobación con actos vandálicos, acciones de narcoterrorismo, provocar el miedo en las redes sociales”, dijo en entrevista con la Agencia Sputnik el consultor en políticas gubernamentales de seguridad.

La muerte del Mencho, de 59 años, conocido como principal traficante de metanfetamina y fentanilo a EU, desencadenó más de 250 bloqueos de carreteras con cientos de autobuses y tráileres incendiados.

Los ataques en 20 de los 32 estados de la federación mexicana trajeron a la memoria colectiva otras respuestas armadas de ese grupo criminal, cuando incluso derribaron un helicóptero del Ejército en 2012, mientras eran atrapados los líderes de la segunda organización narcotraficante: el Cártel de Sinaloa.

OBJETIVOS DE VIOLENCIA CALLEJERA

A los desafíos que plantean para México centenares de operaciones de violencia callejeras se sumó la enorme capacidad de fuego desplegada por el CJNG en el entorno del Mencho, en un municipio boscoso de Jalisco (centro-oeste), con uso de ametralladoras y lanzacohetes contra blindados y una capacidad de fuego antiaéreo, según el parte militar.

“Se registraron 27 cobardes agresiones contra la autoridad en Jalisco; se registraron seis agresiones donde lamentablemente perdieron la vida 25 elementos de la Guardia Nacional, un custodio y uno de la fiscalía general del Estado (Jalisco) (…), y perdió la vida una mujer (civil)”, dijo en conferencia de prensa el secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch.

El principal objetivo de los sicarios es afectar la imagen del liderazgo político nacional y de la presidenta, Claudia Sheunbaum, afirmó Saucedo.

“El intento de detención del Mencho hace algunos años provocó exactamente lo mismo: bloqueos de carreteras en distintas regiones de México, con el objeto de infundir pánico entre la población y ponerle un costo mediático de popularidad y de imagen al Gobierno federal”, agrega el experto, con base en una década de análisis del mundo del narcotráfico y temas de seguridad nacional.

Saucedo Torres, especialista en la violencia criminal en los estados de Jalisco, Michoacán y Guanajuato, estados del centro-oeste del país donde predomina el CJNG, señala la dificultad de los Gobiernos para comunicar a la sociedad que mantienen un dominio del espacio territorial nacional y que no son los cárteles los que se adueñaron del espacio físico.

En segundo término, prosigue el entrevistado, “los bloqueos de las carreteras también interrumpen la actividad económica, del transporte, cierran comercios e imponen un costo económico al Gobierno, por sus acciones contra el crimen”.

La intención de esa ola de violencia que consternó al país norteamericano y causó pánico colectivo, es disuadir y evitar los operativos contra el crimen, en este caso, la captura de un narcotraficante de alto perfil.

Los hechos de violencia en dos terceras partes del territorio mexicano muestran la capacidad operativa de los jefes de la organización delincuencial transnacional, designada por Washington como una de las organizaciones terroristas globales.

“Los capos se coordinaron para lanzar de manera simultánea estos ataques a las vías de comunicación, sobre todo en Jalisco, Michoacán, Zacatecas, Guanajuato en varias regiones del país, donde hay presencia importante del cártel narcotraficante”, explica el especialista.

A raíz del mapa de los eventos violentos ha quedado en evidencia dónde tiene control este poderoso cártel narcotraficante.

“La ola de violencia muestra una fuerte presencia en esos territorios donde tiene control, pero también en dónde no es una fuerza delictiva dominante”, advierte Saucedo.

Los grupos delincuenciales realizaron bloqueos de carreteras, quema de vehículos, ataques a gasolineras, establecimientos, e instituciones bancarias, así como agresiones, autoridades e incendios, detalló el jefe del Gabinete de Seguridad.

“El objetivo de los narcos al secuestrar autobuses e incinerarlos, para hacer los bloqueos carreteros es que se interrumpa la actividad productiva, imponer un costo económico y un costo político de imagen al Gobierno”, subraya el entrevistado.

LA SUCESIÓN

Tras la eliminación del jefe máximo del CJNG surgen varias hipótesis sobre una posible guerra sucesoria al interior de esa corporación delincuencial, que tiene ingresos por varias decenas de miles de dólares por sus operaciones de narcotráfico, extorsiones y otros delitos, según estimaciones.

“Una disputa entre los distintos liderazgos de la organización criminal, pueden llevar a que no tengamos un solo mando, o un solo grupo dominante”, indica el experto en el fenómeno del crimen organizado.

Ocurriría lo mismo que sucedió con otras organizaciones mermadas en años pasados, como Los Zetas, formado por militares desertores o la denominada Familia Michoacana, dice Saucedo.

El resultado sería cárteles más pequeños, que no tengan el dominio de todo el territorio total en el que ejerció su mando el escurridizo Mencho, que logró escapar de varios operativos militares en su contra.

AYUDA DE EU

El Gobierno de México emprendió la operación para la detención del Mencho a partir de una información suministrada por el Comando Norte de EU, que, sumada a sanciones del Departamento del Tesoro emitidas en el último año, demuestra que el vecino del norte seguía de cerca las operaciones de CJNG, dijo Saucedo.

“Las autoridades de seguridad en Washington habían percibido desde hace varios meses que la organización de Jalisco es el principal beneficiario de la guerra y erosión que ha sufrido en el Cártel de Sinaloa (noroeste)”, prosigue el analista.

En efecto, desde 2024 existe una guerra intestina entre las facciones de los dos fundadores de la organización criminal mexicana más antigua activa: Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, e Ismael Zambada, El Mayo -ambos en prisiones estadounidenses-, tras una supuesta traición de los hijos y sucesores del primero, llamados Los Chapitos, para buscar beneficios procesales en cortes de Nueva York.

“El Mecho aprovechó esta coyuntura para apoderarse de territorios, rutas comerciales del cartel Cártel de Sinaloa por este conflicto interno entre los herederos del Chapo y Zambada”, afirma el experto.

Al asestar un golpe certero al Cártel de Jalisco, el Gobierno mexicano actúa para “equilibrar el marcador”, después de varios meses de combate frontal contra las facciones de la mafia de Sinaloa, dice Saucedo, usando una metáfora deportiva.

VICTORIA DE TRUMP

Saucedo estima que el desenlace de la operación contra la cabeza del CJNG se trata de una victoria para el presidente de EU, Donald Trump.

“El triunfo de Trump es evidente, pero estoy casi seguro de que esto va a desatar mayor violencia homicida en el país”, anticipa Saucedo.

El experto no duda en que esta estrategia de combate frontal al narcotráfico, que evitó el anterior presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) bajo el lema de “Abrazos, No Balazos” y ahora da un giro hacia la modalidad que exige el líder estadounidense, es benéfica para los planes de Washington contra el crimen trasnacional.

“Pero EU le impone a México un reto de cómo enfrentar a los grupos criminales, que se van a hacer más violentos, porque los narcos del Cártel Jalisco saben que los operativos de captura en su contra van a privilegiar el uso de la fuerza letal, en lugar de la captura”, advierte el investigador.

En efecto, Oseguera Cervantes y dos de sus lugartenientes murieron en una aeronave militar cuando eran trasladados heridos a recibir atención médica a la capital del país.

Tras el desenlace de la operación un narcotraficante del CJNG sabe que tiene dos opciones: pelear hasta las últimas consecuencias o morir en las manos de sus captores, que “disparará hasta la última bala que tenga”, puntualiza el consultor.

Derivado del operativo de fuerzas especiales federales, apoyadas por aeronaves militares, fue decomisado armamento de grueso calibre pesado contra blindados: siete armas de largo alcance y dos lanzacohetes, uno de ellos tipo RPG y un lanzacohetes tipo Blindicide, detalló el general Trevilla, secretario de la Defensa.

También fueron confiscados ocho vehículos, dos unidades tipo RZR todoterreno, y gran cantidad de municiones útiles. (Sputnik)

Fuente: https://noticiaslatam.lat/

Foto: Tomada de redes sociales

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