
Espías entran, culpables salen y el “tercero viene en camino”
Hay momentos en los que un país parece avanzar… pero en realidad solo está girando sobre sus propias contradicciones. Hoy, México se encuentra exactamente en ese punto.
Por un lado, reportes del Los Angeles Times colocan a la CIA operando —directa o indirectamente— en territorio nacional, específicamente en Chihuahua. Y lo más grave no es únicamente la posible presencia de agentes extranjeros, sino el silencio incómodo, tibio, casi evasivo de las autoridades mexicanas.
Porque aquí la pregunta no es menor: ¿desde cuándo se permite que agencias extranjeras participen en operativos en México sin una explicación clara a la ciudadanía? Si es coordinación, que se diga. Si es intervención, que se admita. Lo que no puede seguir ocurriendo es esta zona gris donde la soberanía se presume en discursos… pero se diluye en los hechos.
Y como si el escenario no fuera suficientemente delicado, aparece Donald Trump con la contundencia que lo caracteriza —y que incomoda— para afirmar que “México está perdido”. Una declaración provocadora, sí, pero que encuentra eco precisamente en estas inconsistencias. Trump no descubre nada nuevo; simplemente explota lo evidente: un país que no logra controlar su narrativa ni su territorio termina siendo señalado desde fuera.
Pero el problema no termina ahí.
Mientras se debate la soberanía, la justicia mexicana vuelve a mandar un mensaje preocupante. El caso del descarrilamiento del tren interoceánico —con 14 personas fallecidas— se cierra con acuerdos reparatorios y la liberación de implicados. Todo dentro del marco legal, sí, pero profundamente cuestionable en términos de justicia real. ¿Porqué de los amigos del hijo de López ? Nada.O el propio. Ya sabe , rumores.
Y todo ello, debido porque cuando una tragedia de ese tamaño se resuelve con indemnizaciones y responsables que recuperan su libertad, lo que queda no es justicia plena, sino una percepción persistente de impunidad. Se paga el daño, se cierra el expediente… y el sistema queda sin una revisión de fondo, sin responsabilidades más amplias, sin garantías claras de no repetición.
Así, entre soberanía difusa y justicia negociada, el país transita.
Y en medio de ese contexto, la política local ofrece su propio contraste. El anuncio del tercer embarazo de Mariana Rodríguez puso muy alegre a Samuel García al grado de anunciarlo a través de sus redes sociales.




