
Mientras cada 10 de mayo México se llena de flores, discursos y campañas para celebrar a las madres, millones de mujeres enfrentan una realidad mucho menos visible: la maternidad sigue siendo una de las principales causas de expulsión laboral y precarización económica en el país.
Lejos de representar únicamente una etapa personal, para muchas mujeres convertirse en madres significa pausar o abandonar su vida profesional, enfrentar años de invisibilidad laboral y descubrir después que regresar al mercado de trabajo es una batalla cuesta arriba.
Las cifras son contundentes. En noviembre de 2025 había 431 mil mujeres menos trabajando o buscando empleo en comparación con el año anterior, mientras que la participación laboral masculina aumentó en 279 mil personas. Detrás de esos números existe un fenómeno silencioso que rara vez se menciona en el discurso público del Día de las Madres: millones de mujeres que salieron del mercado laboral para cuidar y que posteriormente encuentran prácticamente cerradas las puertas para regresar.
En México, además, 11.5 millones de madres son jefas de hogar, lo que significa que uno de cada tres hogares depende económicamente de una mujer con hijos. La cifra ha crecido 67 por ciento en apenas 13 años, reflejando una transformación social donde la maternidad y la responsabilidad económica recaen simultáneamente sobre millones de mujeres.
Especialistas advierten que el problema no termina cuando los hijos crecen. Ahí comienza otra etapa igual de compleja: la del regreso laboral imposible.
“A las mujeres que pausan su carrera para criar las celebramos como madres, pero el mercado laboral las trata como si hubieran dejado de existir profesionalmente”, señaló Ivonne López Vázquez, quien alertó sobre la falta de mecanismos reales de reincorporación laboral para mujeres mayores de 40 o 45 años.
Este fenómeno ha sido documentado internacionalmente como “penalización por maternidad”. La economista y Premio Nobel Claudia Goldin reveló que cerca del 24 por ciento de las mujeres abandona su empleo durante el primer año después del nacimiento de un hijo, y casi una quinta parte no logra reincorporarse ni siquiera cinco años después.
La diferencia frente a los hombres resulta brutal. Mientras muchas mujeres ven frenadas sus carreras, los padres suelen consolidar posiciones laborales e incluso mejorar sus ingresos tras convertirse en padres. La maternidad se percibe como un obstáculo profesional; la paternidad, en cambio, frecuentemente es vista como señal de estabilidad y compromiso.
En México, el impacto también se refleja en la informalidad laboral. Datos del Instituto Mexicano para la Competitividad indican que siete de cada diez mujeres trabajadoras son madres y más de la mitad labora en condiciones informales, muchas veces porque el mercado formal simplemente dejó de ofrecerles oportunidades tras años dedicados al cuidado familiar.
El problema adquiere aún mayor relevancia al considerar que el trabajo de cuidados no remunerado representa el 23.9 por ciento del Producto Interno Bruto nacional y que las mujeres aportan más del 72 por ciento de ese trabajo invisible que sostiene hogares, familias y buena parte de la economía mexicana.
A pesar de ello, miles de mujeres continúan enfrentando entrevistas laborales donde se cuestionan los “huecos” en sus currículums, como si años de crianza y administración familiar no representaran experiencia, capacidad organizativa ni trabajo real.
Organizaciones y especialistas advierten que el país necesita urgentemente replantear sus políticas laborales y sociales. Entre las propuestas destacan programas de reincorporación profesional, esquemas de mentoría, procesos de contratación que dejen de castigar las pausas por maternidad y políticas específicas para mujeres mayores de 45 años, uno de los sectores más excluidos del mercado laboral.
La discusión, aseguran, ya no debería centrarse en si las mujeres “pueden con todo”, sino en por qué el sistema económico y laboral sigue construido para obligarlas a hacerlo solas y castigarlas profesionalmente por ejercer la maternidad.
Especial-eitmedia.mx
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