
La posibilidad de que Rubén Rocha Moya vuelva a ocupar la gubernatura de Sinaloa volvió a colocarse en el centro del debate político nacional. A poco más de dos meses de haberse separado del cargo mediante una licencia temporal, el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, aseguró que el Gobierno Federal y Morena estarían construyendo las condiciones para facilitar su regreso al Ejecutivo estatal.
La postura del líder panista surge después de la reaparición pública de Rocha Moya, quien a través de un mensaje difundido en redes sociales aseguró encontrarse en su domicilio de Culiacán y rechazó las versiones sobre una supuesta fuga o permanencia fuera del país.
Para Acción Nacional, esa aparición pública no fue un hecho aislado, sino el inicio de una estrategia política encaminada a reinstalar al mandatario con licencia en el gobierno sinaloense.
“Rocha no reapareció porque haya demostrado su inocencia. Reapareció envalentonado, desafiante y sintiéndose protegido. Todo indica que Morena está preparando su regreso para que vuelva a tomar las riendas del narcoestado que dejaron construir en Sinaloa”, afirmó Jorge Romero.
El dirigente nacional del PAN sostuvo que las autoridades federales deben informar con claridad cuál es el estado que guardan las investigaciones relacionadas con el gobernador con licencia y pidió a la Fiscalía General de la República transparentar el avance de las indagatorias. Asimismo, solicitó al Congreso de Sinaloa precisar el procedimiento legal que seguiría en caso de que Rocha Moya notificara formalmente su intención de reincorporarse al cargo.
Romero Herrera aseguró que un eventual retorno del mandatario no significaría que las acusaciones en su contra hayan quedado sin efecto.
“Si Rocha regresa, no será porque los señalamientos hayan desaparecido ni porque haya sido declarado inocente. Será porque el Gobierno Federal decidió despejarle el camino, protegerlo y devolverle el poder. El PAN se seguirá oponiendo a que Sinaloa siga siendo entregado a la narcopolítica”, señaló.
El líder panista recordó que Rubén Rocha Moya únicamente solicitó una licencia temporal, por lo que jurídicamente conserva la posibilidad de regresar al cargo mientras no exista una resolución legal que lo impida. De concretarse esa decisión, la actual gobernadora interina, Yeraldine Bonilla Valverde, tendría que dejar el Ejecutivo estatal.
También sostuvo que persisten diversos temas que, a juicio de Acción Nacional, siguen sin esclarecerse, entre ellos los señalamientos formulados por autoridades de Estados Unidos, el presunto respaldo del crimen organizado durante el proceso electoral de 2021, las investigaciones relacionadas con el asesinato de Héctor Melesio Cuén y los supuestos vínculos entre recursos públicos, contratos gubernamentales y personas cercanas al mandatario con licencia.
Rubén Rocha Moya solicitó separarse temporalmente del cargo el 2 de mayo de este año, luego de que autoridades estadounidenses anunciaran una orden de aprehensión con fines de extradición por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. Tras ello, el Congreso estatal designó a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina.
Hasta ahora, el Gobierno Federal y la Fiscalía General de la República no han informado públicamente sobre una resolución definitiva respecto de las investigaciones relacionadas con el mandatario con licencia. Por su parte, Rocha Moya ha rechazado en distintas ocasiones las acusaciones en su contra y sostiene que permanece en territorio sinaloense, a la espera del desarrollo de los procesos legales correspondientes.
El intercambio de posturas anticipa que el eventual futuro político del gobernador con licencia volverá a convertirse en uno de los temas de mayor confrontación entre la oposición y Morena, especialmente si en las próximas semanas se concreta algún movimiento para su reincorporación al gobierno de Sinaloa.
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