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Propuestas impulsadas por Rusia en BRICS benefician a América Latina

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Por: Lucía Barrios

Montevideo (Mesa Américas).- Las iniciativas impulsadas por Rusia dentro de los BRICS, desde una bolsa internacional de granos hasta un sistema alternativo de pagos, pueden generar beneficios concretos para América Latina, afirmó en entrevista con la Agencia Sputnik el analista geopolítico y miembro del Consejo Civil del bloque, Marco Fernandes.

“Me parece que muchas de las propuestas más interesantes de los últimos años (en BRICS) han venido de Rusia. Pero sabemos que eso no alcanza; después hay que construir consensos dentro del BRICS (…) Por ejemplo, la propuesta de una bolsa de granos tendría un impacto concreto en la vida cotidiana de los latinoamericanos durante la próxima década”, afirmó.

El especialista sostuvo que, aunque varias de las propuestas de Rusia todavía se encuentran en negociación, reflejan una estrategia más amplia para diversificar las relaciones económicas y tecnológicas de los países emergentes.

En ese contexto, consideró que América Latina todavía no ha aprovechado plenamente el potencial de cooperación con Rusia, especialmente en áreas estratégicas como la transferencia tecnológica, la energía nuclear, la biotecnología y la industria aeroespacial.

Las declaraciones de Fernandes se dan en el marco del primer Foro de Cooperación Estratégica entre Rusia y América Latina (CORAL 2026), que se realiza desde el lunes hasta el miércoles en Brasil y en el cual se elaboró un Cuaderno Latinoamericano de Cooperación Estratégica con Rusia, cuyo objetivo fue realizar estudios comparativos de larga duración y ofrecer información confiable y sistematizada.

El CORAL 2026, que se celebra en la urbe brasileña de São Paulo (sur), cuenta con la participación de investigadores, universidades, empresas y organizaciones de la sociedad civil para debatir nuevas formas de cooperación entre ambas regiones.

Entre las iniciativas previstas figura la creación de un Observatorio de Datos e Indicadores Rusia-América Latina (ODI-RAL), destinado a producir y sistematizar información sobre comercio, inversiones y relaciones políticas; una red de investigación para fortalecer la cooperación académica y la movilidad de investigadores.

BOLSA DE GRANOS

Con respecto a la creación de una bolsa internacional de granos, Fernandes dijo que es un proyecto “fundamental” para modificar el funcionamiento del comercio agrícola mundial.

“Me parece una propuesta genial, con un potencial gigantesco, tanto en términos de soberanía alimentaria como desde el punto de vista económico”, sostuvo.

Según explicó, la iniciativa parte de una contradicción que afecta a los principales productores agrícolas del planeta.

“La mayoría de los granos que se producen en el mundo provienen de los países BRICS. Como dijo el presidente (Vladímir) Putin cuando presentó esta propuesta, no tiene sentido que, siendo nosotros los principales productores de granos del planeta, los precios sigan definiéndose en las bolsas de Chicago y París”, señaló.

A su juicio, la creación de esa bolsa también abriría la puerta a una transformación más profunda del sistema financiero internacional.

A finales de octubre de 2024, en la cumbre del BRICS celebrada en la ciudad rusa de Kazán, Putin declaró que varios países miembros son líderes mundiales en volumen de producción de cereales, legumbres y oleaginosas, por lo que la apertura de una bolsa de cereales de la asociación ayudaría a formar indicadores justos de los precios de los cereales en el mundo.

MENOS DEPENDENCIA DEL DÓLAR

Por otro lado, Fernandes consideró que uno de los efectos más importantes de esa iniciativa sería avanzar en la desdolarización del comercio internacional.

“Además, la creación de una bolsa de granos abriría la posibilidad de comenzar a desdolarizar el comercio de estos productos”, afirmó.

Recordó que actualmente la enorme mayoría de las materias primas continúa comercializándose en dólares.

“Hoy, entre el 80 por ciento y el 90 por ciento del comercio mundial de granos todavía se realiza en dólares. De ahí proviene una parte importante de la fortaleza y de la hegemonía del dólar. Lo mismo ocurre con otras commodities, como la energía y los minerales, que siguen negociándose mayoritariamente en esa moneda”, explicó.

Según el investigador, la utilización de monedas nacionales permitiría ampliar el margen de maniobra de muchos países en desarrollo.

“Si en los próximos años comenzamos a desdolarizar ese comercio y pasamos a comprar arroz en reales, trigo en rublos o maíz en renminbi, se crearían alternativas muy importantes, especialmente para los países más pobres, que con frecuencia enfrentan problemas de escasez de dólares en sus reservas internacionales y terminan recurriendo al Fondo Monetario Internacional”, sostuvo.

En su opinión, un sistema de pagos alternativo también contribuiría a reducir la dependencia del dólar como moneda de referencia.

“Si existen más alternativas y los países pueden comprar energía o alimentos utilizando otras monedas, como el yuan -que muchos ya tienen en sus reservas por su relación comercial con China-, la demanda mundial de dólares comenzaría a debilitarse. Eso sería un paso muy importante para fortalecer alternativas a la hegemonía del dólar”, afirmó.

PLATAFORMA DE INVERSIONES

El especialista también destacó otra propuesta de Rusia: la creación de una plataforma de inversiones destinada a facilitar el flujo de capitales entre los países del Sur Global.

“La plataforma de inversiones también está siendo discutida dentro del BRICS, aunque todavía no es un tema muy público”, explicó.

La iniciativa busca evitar que las inversiones entre países emergentes continúen dependiendo de los grandes centros financieros occidentales.

“La idea consiste en crear una plataforma que facilite las inversiones dentro del Sur Global”, sostuvo.

Como ejemplo, mencionó el caso de un empresario africano que desea invertir en otro país del continente.

“Hoy, por ejemplo, si un empresario de Kenia quiere invertir en Sudáfrica, normalmente coloca su dinero en un fondo de inversión en Nueva York o Londres. Entonces, Rusia plantea una pregunta muy simple: ¿por qué no crear una plataforma controlada por los propios países BRICS para canalizar esas inversiones, en lugar de enviar el capital a EEUU o al Reino Unido?”, afirmó.

Para Fernandes, esa propuesta constituye una “propuesta fundamental” y es otro ejemplo de los cambios estructurales que el bloque intenta promover, aunque reconoció que su implementación dependerá de los tiempos de la negociación diplomática.

UNA RELACIÓN CON POTENCIAL

Por otro lado, Fernandes consideró que el foro celebrado en Brasil adquiere una relevancia especial en un escenario internacional marcado por las crecientes tensiones entre Rusia y Occidente.

“Creo que la importancia es doble. Primero, porque estamos en un momento de mucha escalada de tensiones entre Rusia y otros países, también del Sur, con Occidente, y claro que eso se refleja también en Brasil”, afirmó.

A su juicio, más allá del contexto internacional, la región tiene “razones estratégicas” para profundizar el vínculo con Moscú.

“Países como Brasil, México y otros de la región tendrían mucho provecho de un mayor acercamiento con Rusia, pero todavía nos falta mucho (…) Existe una relación comercial muy concentrada, basada fundamentalmente en la compra de fertilizantes y combustibles a Rusia y, por otro, en la exportación de commodities, principalmente alimentos, como la carne de Brasil y de otros países”, explicó.

Aun así, insistió en que las posibilidades de cooperación siguen siendo muy amplias.

“Es una lástima, porque me parece que existe un potencial gigantesco en la relación entre Rusia y América Latina, pero todavía nos falta mucho”, afirmó.

BRICS SOCIAL

Como integrante del Consejo Civil de los BRICS, Fernandes sostuvo que varias de las propuestas que hoy se debaten dentro del grupo surgieron también gracias a la incorporación de nuevos actores al proceso de discusión del bloque.

Recordó que el Consejo Civil de los BRICS fue creado en 2024, impulsado inicialmente por Rusia y respaldado durante la cumbre de Kazán, aunque su conformación fue el resultado de un trabajo realizado durante más de una década.

“Nuestro objetivo principal es involucrar a sectores de la sociedad civil en los procesos del BRICS”, explicó.

Para Fernandes, esa experiencia debería consolidarse durante las próximas presidencias del grupo.

Para explicar el desafío político que enfrenta el bloque, Fernandes recurrió a una metáfora que, según dijo, escuchó de un académico ruso.

“Un amigo ruso decía que, visto desde lejos, hoy el BRICS parece un club formado por veinte jefes de Estado”, relató.

Sin embargo, consideró que el verdadero objetivo debe ser otro.

“El gran desafío es transformar ese club de veinte personas en un club de miles de millones de personas, que es la población de los países BRICS”, afirmó.

El investigador advirtió que el éxito del bloque dependerá de su capacidad para traducir los debates políticos en beneficios concretos para sus sociedades.

“Desde 2015 no se ha aprobado ni implementado ninguna propuesta colectiva que haya producido beneficios tangibles para los países y sus poblaciones”, afirmó.

En ese contexto, advirtió que el bloque enfrenta un desafío de credibilidad.

“Nos preocupa que, si en los próximos años el BRICS no logra implementar algunas de las iniciativas actualmente en discusión -como la bolsa de granos o el sistema de pagos-, el bloque pueda comenzar a perder legitimidad y generar menos esperanza”, señaló.

Fernandes sostuvo que el bloque no puede limitarse a producir declaraciones políticas.

“No queremos que el BRICS termine convirtiéndose en algo similar al G77, que se reúne todos los años desde hace décadas, emite declaraciones muy interesantes, pero finalmente no produce cambios concretos para los países y sus pueblos”, afirmó.

A su juicio, el potencial del grupo sigue siendo “enorme”.

“El BRICS no puede caer en esa trampa, porque creemos que tiene un potencial enorme para impulsar transformaciones tanto en nuestros países como en el sistema internacional, desde el punto de vista político y económico”, dijo.

EL DESAFÍO

Hacia el final de la entrevista, Fernandes planteó otro desafío que, a su juicio, condiciona la profundización de las relaciones entre Rusia y América Latina: la percepción que existe sobre Moscú.

El investigador explicó que actualmente trabaja junto a una colega brasileña residente en Rusia en un informe sobre las relaciones entre ambos países.

“Una de las cuestiones que estamos analizando es que, hoy en Brasil, la imagen de Rusia no es favorable”, señaló.

Atribuyó esa situación tanto a la cobertura mediática del conflicto en Ucrania como a un proceso cultural mucho más largo.

“Hay varias explicaciones para eso. Por un lado, la cobertura del conflicto en Ucrania, que en gran medida ha sido simplemente copiada e importada desde Nueva York, Bruselas y Londres”, afirmó.

No obstante, sostuvo que esa percepción comenzó a construirse mucho antes.

“También existe un proceso mucho más largo de construcción de un imaginario sobre Rusia impulsado por Hollywood. Primero estuvieron las películas antisoviéticas durante la Guerra Fría; después vinieron las películas antirrusas; luego toda la narrativa de los años noventa sobre las mafias rusas y otras representaciones similares”, explicó.

A su entender, ese conjunto de representaciones consolidó una visión negativa que hoy continúa influyendo sobre la opinión pública.

“Todo eso fue construyendo históricamente un prejuicio muy fuerte sobre Rusia en Brasil y, en realidad, en buena parte de la región. Ese fenómeno, además, se reforzó con la cobertura absolutamente parcial del conflicto en Ucrania”, sostuvo.

Fernandes consideró que, pese a esos prejuicios, dentro del propio Gobierno brasileño existen sectores que mantienen una visión estratégica de la relación bilateral.

“Incluso dentro del propio Gobierno brasileño existen sectores,entre ellos el presidente Lula, que consideran a Rusia un socio estratégico y creen necesario profundizar esa relación”, afirmó.

No obstante, insistió en que uno de los principales retos será modificar esa percepción pública.

“Hay que enfrentar ese desafío de cómo modificar la imagen que Brasil tiene de Rusia en los próximos años”, concluyó.

Según el Cuaderno Latinoamericano de Cooperación Estratégica con Rusia, que fue lanzado el lunes durante el foro en Brasil, la cooperación entre Rusia y América Latina necesita fortalecer los vínculos culturales, académicos y científicos para ser más resiliente frente a los cambios de la política internacional.

El estudio, realizado por el Centro de Integración y Cooperación entre Rusia y América Latina (Cicral), sostiene que, aunque la relación entre ambas regiones se ha fortalecido en el plano político y diplomático desde comienzos de la década de 2000, el desafío ahora es consolidar mecanismos permanentes de cooperación económica, científica, tecnológica y humano-social que permitan reducir su dependencia de las afinidades políticas coyunturales. (Sputnik)

Fuente: https://noticiaslatam.lat/

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