Por:Kelly Carreño
La Guaira (Venezuela).- Ha pasado un mes desde que, pasadas las 6:00 de la tarde, un doble terremoto sacudiera fuertemente a Venezuela, devastando a gran parte del norteño estado de La Guaira, y los familiares de víctimas que aún buscan sus cuerpos bajo los escombros aseguran que en esta región la “tragedia no ha terminado”.
Nelvis Caraballo no puede contener las lágrimas mientras relata a la Agencia Sputnik que su hermana, de 56 años con discapacidad para caminar producto de un accidente cerebro vascular, quedó tapiada junto a su esposo y dos hijos en las escaleras del edificio donde residía en la OPPE 26 en la entrada de Los Cocos, en la parroquia Caraballeda.
La mujer, con la piel visiblemente quemada por los días que lleva bajo inclemente sol intentando rescatar sus cuerpos, contó que a su hermana no le dio chance de llegar a su apartamento en el piso 11, ya que se encontraba subiendo al inmueble cuando la sorprendió el fuerte movimiento telúrico.
“Pienso permanecer aquí hasta que aparezcan mis familiares, en verdad que la tragedia aquí no ha terminado, ellos (autoridades) pusieron un luto, terminaron el luto, pero para nosotros no, para los que tenemos familiares ahí (sepultados) este va a ser un luto eterno”, comentó.
En otra esquina, bajo un toldo improvisado, estaba Milagros Cortés, con lentes transparentes y tapabocas para resguardarse del abundante polvo que hay en el lugar por las maquinarias que remueven los escombros, buscando a su hermano y su cuñada.
Con mucho orgullo y la voz quebrada muestra en su teléfono una foto de su hermano de 38 años, a quien le gustaba surfear y patinar, según dijo.
“Ha sido una agonía, un desespero, no tenemos ayuda sino de nosotros mismos, en el día las maquinarias remueven los escombros y en las noches los amigos y familiares buscamos a nuestras familias, esta tragedia no ha terminado, desde Catia la Mar hasta acá somos muchas familias que estamos de luto y esto no ha terminado”, acotó.
Cortés, como muchos otros familiares, piensa continuar la búsqueda porque hasta que no los consiga “no va a descansar”.
En la mayoría de los edificios derrumbados en Caraballeda trabajan maquinarias para remover los escombros y poder hallar los cuerpos que aún faltan por recuperar de las estructuras colapsadas.
En las zonas aledañas se mantiene la entrega de ayuda de comida, agua potable y alimentos para animales, así como hospitales de campaña internacionales que brindan asistencia médica.
En las calles también se observan pequeñas carpas donde ciudadanos pernoctan cerca de las estructuras en las que trabajan para la extracción de los cuerpos de las víctimas.
Asimismo, en los sectores más afectados los comercios que quedaron de pie solos unos pocos han abierto sus puertas.
La Guaira y Caracas fueron las localidades más afectadas por los terremotos, pero también se registraron daños en los estados Aragua, Carabobo, Falcón y Miranda.
Hasta el miércoles, la cifra de fallecidos en Venezuela a causa del doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 aumentó a 5.398 de acuerdo con el Gobierno; además, hay 16.740 heridos. (Sputnik)
Fuente: https://noticiaslatam.lat/
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