
Marín, Nuevo León.- El municipio de Marín atraviesa una etapa de crecimiento que todavía puede ser encauzada de manera ordenada, antes de repetir los problemas de planeación que durante décadas han acompañado la expansión de la zona metropolitana de Monterrey, consideró Felipe de Jesús Cantú Rodríguez durante una visita a esta localidad.
El aspirante a la Coordinación Estatal para la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, convocada por Morena, recorrió la cabecera municipal y sostuvo encuentros con habitantes, quienes le expusieron algunas de las principales necesidades que enfrentan.
Entre las demandas que encontró durante su recorrido destacó la falta de un sistema de transporte público suficiente para atender a una población que cada vez mantiene una mayor relación laboral con los parques industriales de Pesquería y Apodaca.
Cantú Rodríguez señaló que actualmente el servicio depende principalmente de microbuses que rápidamente alcanzan su capacidad, especialmente durante las horas de mayor demanda.
“Es insuficiente para trasladarse a los parques industriales de Pesquería y Apodaca y ya no se diga para Monterrey”, expuso.
Durante su encuentro con vecinos en la plaza principal, el aspirante morenista escuchó también reclamos relacionados con cortes ocasionales en el suministro de agua y energía eléctrica, además de las dificultades de movilidad que, a decir de los habitantes, contribuyen al aislamiento del municipio.
El crecimiento habitacional también comienza a modificar el entorno de Marín.
Durante el recorrido se planteó que en los alrededores del municipio ya se desarrollan nuevos fraccionamientos en los que viven cientos de trabajadores de los parques industriales de la región y sus familias, situación que comienza a generar nuevas necesidades en materia de seguridad, servicios públicos e infraestructura.
Ante este escenario, Cantú Rodríguez consideró que Marín todavía tiene la oportunidad de anticiparse a los efectos de una expansión urbana acelerada y evitar que la falta de planeación termine provocando problemas difíciles de corregir.
El ex alcalde de Monterrey cuestionó que las autoridades estatales no atiendan con suficiente anticipación las necesidades de los municipios periféricos, particularmente aquellos que por su crecimiento terminarán integrándose de manera cada vez más estrecha a la zona metropolitana.
Durante su visita, Cantú Rodríguez también conversó con familias provenientes de Monterrey y San Nicolás que se encontraban de visita en el municipio. Los encuentros derivaron en conversaciones sobre asuntos relacionados con movilidad, seguridad y problemáticas sociales.
Pero Marín no solamente enfrenta el reto de crecer de manera ordenada. También busca conservar una identidad que durante generaciones ha estado vinculada con sus actividades comerciales y familiares.
El acceso al municipio desde la carretera a Miguel Alemán está marcado por el arco monumental que da la bienvenida a quienes ingresan al bulevar Alfonso Martínez Domínguez, vialidad que conduce hacia la cabecera municipal.
A pesar de la cercanía que mantiene con Pesquería, Higueras, Zuazua y Apodaca, Marín conserva características de una comunidad pequeña, donde buena parte de sus habitantes mantiene vínculos estrechos y donde los negocios familiares siguen teniendo un peso importante en la economía local.
Uno de los principales distintivos del municipio es su tradición gastronómica, particularmente la elaboración artesanal de empanadas, hojarascas, diferentes variedades de pan y las tradicionales bolitas de leche quemada.
Durante su recorrido, Felipe de Jesús Cantú visitó algunos de estos establecimientos y conoció de cerca el trabajo de las familias que han mantenido estas actividades durante generaciones.
Los negocios conservan recetas y métodos de elaboración artesanal que también han convertido a Marín en un punto de visita para habitantes de distintos sectores de la zona metropolitana de Monterrey.
Para Cantú Rodríguez, preservar esta identidad debe formar parte de cualquier estrategia de crecimiento que se plantee para el municipio.
Advirtió que el desarrollo de nuevos fraccionamientos y la expansión urbana no deberían significar la desaparición de las tradiciones que distinguen a Marín, sino una oportunidad para fortalecerlas mediante una planeación que tome en cuenta tanto las necesidades de infraestructura como el patrimonio cultural y económico de la comunidad.
El reto, planteó, será anticiparse al crecimiento y establecer una visión de largo plazo antes de que la expansión de la zona metropolitana termine absorbiendo al municipio sin que exista una estrategia para ordenar su desarrollo.
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