
El grito fue ensordecedor. El BBVA se convirtió en una auténtica caldera albiazul y casi 47 mil aficionados disfrutaron de una noche de esas que se quedan grabadas en la memoria: Rayados aplastó 6-1 a los Bravos de Ciudad Juárez y, con una exhibición de futbol ofensivo, se trepó a la cima del Apertura 2026.
Desde el primer silbatazo, Monterrey dejó claro que no estaba dispuesto a especular.
La afición apenas comenzaba a acomodarse cuando Diego Rossi tomó el balón, recorrió metros con libertad y encontró a Luca Orellano dentro del área. El argentino no perdonó. Remate cruzado y al minuto 6 llegó el 1-0.
El BBVA explotó.
Y los Rayados no bajaron el acelerador.
Al 15′, Diego Rossi recibió dentro del área y sacó un zurdazo que primero besó el poste derecho de Sebastián Jurado antes de terminar en las redes. Era el 2-0 y la noche comenzaba a tomar tintes de fiesta.
Cada recuperación de Monterrey levantaba a la tribuna. Cada llegada hacía rugir al estadio.
Los Bravos intentaban sobrevivir, pero Rayados encontraba espacios por todos lados. Hasta que llegó el tercero.
Al minuto 29, un error en la salida de Juárez dejó la pelota servida. Orbelín Pineda encontró a Hugo Cuypers y el belga definió de zurda para poner el 3-0.
Parecía una noche perfecta.
Pero los visitantes encontraron un respiro apenas dos minutos después. Óscar Estupiñán aprovechó una desconcentración defensiva y descontó para los Bravos.
El golpe no apagó la fiesta.
Tampoco frenó el hambre de los albiazules.
Antes del descanso llegó uno de los momentos más celebrados de la noche. Lucas Ocampos sacó un disparo que Jurado consiguió rechazar, pero la pelota quedó viva y Orbelín Pineda apareció para mandarla al fondo.
¡4-1!
El mexicano, recién regresado a la Liga MX después de cuatro años en Europa, celebró con una pirueta y después corrió a fundirse con sus compañeros.
El BBVA rugía.
En la segunda mitad, Rayados siguió atacando como si el marcador estuviera empatado.
Hubo un gol de Diego Rossi que terminó invalidado por el VAR debido a un fuera de lugar de Hugo Cuypers, pero Monterrey no se desesperó. La máquina ofensiva siguió funcionando.
Al 61′, llegó otra obra de arte.
Luca Orellano y Diego Rossi combinaron para encontrar a Lucas Ocampos en la frontal del área. El argentino levantó la mirada y colocó la pelota en el ángulo superior izquierdo.
Imposible para Jurado.
5-1.
La fiesta ya era total.
Las tribunas cantaban, los aficionados alzaban los brazos y cada ataque albiazul era recibido con una mezcla de ilusión y euforia. Rayados estaba disfrutando la noche y su gente también.
Con la goleada prácticamente sentenciada, Matías Almeyda tuvo además un momento especial: hizo debutar a Aldo Patricio De Nigris, hijo del histórico Aldo De Nigris.
El joven recibió una enorme ovación.
Pero faltaba todavía un capítulo.
Iker Fimbres estuvo cerca de marcar el sexto con un disparo que terminó en el travesaño. Los Bravos también encontraron el larguero en un intento de José Luis Rodríguez.
Y cuando parecía que el 5-1 sería definitivo, llegó el último rugido.
Minuto 92.
Balón parado.
Centro al área.
Jorge Rodríguez se elevó y conectó de cabeza.
¡GOOOOOOOL!
6-1.
El BBVA volvió a estremecerse.
Seis goles, tres puntos y una noche de futbol que la afición regiomontana difícilmente olvidará.
Los tantos de Orellano, Rossi, Cuypers, Orbelín, Ocampos y Jorge Rodríguez construyeron una goleada que coloca a Rayados, de manera momentánea, en lo más alto del Apertura 2026 con nueve puntos después de cuatro jornadas.
Pero más allá de los números, Monterrey dejó una sensación poderosa: el equipo de Matías Almeyda está encontrando identidad, contundencia y una conexión especial con su afición.
Orbelín Pineda, además, escribió su propio capítulo.
El mediocampista volvió a marcar en la Liga MX con la camiseta de Rayados y lo hizo en una noche en la que su equipo no tuvo piedad.
El próximo desafío será fuera de casa.
Rayados visitará al León el próximo sábado en la quinta jornada del torneo, con el liderato como recompensa y con una afición que, después de lo vivido en el BBVA, ya comienza a ilusionarse.
Porque esta noche no fue simplemente una goleada.
Fue una fiesta albiazul.
Y el BBVA cantó hasta el último minuto.
Especial-eitmedia.mx
Foto: Tomada de cortesía de https://www.rayados.com/




