
Sandra Pámanes denuncia exclusión de Movimiento Ciudadano, Verde y PT de la nueva Mesa Directiva y anuncia recurso ante la Sala Regional; la bancada naranja advierte que mantendrá su agenda pese al conflicto.
El arranque del último año de la LXXVII Legislatura del Congreso de Nuevo León no terminó con el llamado al diálogo que hicieron distintas fuerzas políticas. Movimiento Ciudadano elevó el tono y acusó al PRI y al PAN de utilizar su mayoría para imponer una Mesa Directiva que, desde su perspectiva, dejó fuera la representación de varias bancadas.
La coordinadora de Movimiento Ciudadano, Sandra Pámanes, calificó la integración aprobada como una nueva muestra de “abuso de poder” y sostuvo que la decisión no refleja la pluralidad que existe actualmente en el Poder Legislativo.
La bancada naranja había planteado que su compañero Mario Salinas encabezara la Mesa Directiva y que el órgano quedara conformado de manera plural, con participación de las distintas fuerzas políticas representadas en el Congreso. La propuesta, sin embargo, no prosperó.
Pámanes cuestionó que Movimiento Ciudadano, el Partido Verde y el Partido del Trabajo no tengan representación en la nueva conformación, mientras que las posiciones de vicepresidencias y secretarías quedaron distribuidas entre el PRI y el PAN.
“Es muy lamentable lo que está sucediendo porque obviamente demuestran el abuso de poder que siempre han tenido sobre este cuerpo legislativo, sin respetar la representatividad de todas las demás fuerzas en este Congreso del Estado”, reclamó.
La legisladora acusó a las bancadas priista y panista de actuar de manera autoritaria y sostuvo que, cuando sus intereses no avanzan por la vía que corresponde, recurren a la imposición.
“Ellos son autoritarios y yo siempre lo he dicho, cuando ellos no pueden recibir algo conforme a la ley, lo arrebatan, y eso es lo que hicieron el día de hoy”, afirmó.
El conflicto no se quedaría únicamente en el terreno político. Movimiento Ciudadano anunció que este mismo martes recurrirá ante la Sala Regional para impugnar la integración de la Mesa Directiva y buscar que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación revise el procedimiento.
Pámanes manifestó confianza en que la instancia electoral pueda dar la razón a Movimiento Ciudadano y revisar si la conformación aprobada se ajusta a las disposiciones aplicables.
“Nosotros confiamos en que en esta ocasión también se nos pueda dar la razón”, señaló.
La disputa ocurre apenas horas después de que Perla Villarreal asumiera la Presidencia del Congreso de Nuevo León para el último año de la Legislatura. Durante su intervención, la nueva presidenta había llamado a las distintas fuerzas políticas a dejar atrás la confrontación y privilegiar los acuerdos.
El choque alrededor de la Mesa Directiva vuelve a poner sobre la mesa la tensión entre los grupos parlamentarios, precisamente cuando el Congreso enfrenta una agenda con asuntos de alto impacto para el estado.
Movimiento Ciudadano aseguró que, pese a su inconformidad, continuará participando en los trabajos legislativos y no permitirá que la controversia por la Mesa Directiva paralice los asuntos pendientes.
Entre ellos se encuentra la discusión y aprobación del Presupuesto de Ingresos y Egresos, además de la Reforma Judicial y otros temas relacionados con el funcionamiento de las instituciones estatales.
La postura de Pámanes agrega así un nuevo capítulo a la disputa política que acompaña el inicio del tercer año legislativo: mientras las distintas bancadas hablan de construir acuerdos, la integración de la Mesa Directiva abre nuevamente un frente entre Movimiento Ciudadano y los grupos del PRI y PAN.
El último año de la LXXVII Legislatura comienza, por tanto, con una primera batalla política que podría trasladarse también al terreno electoral y jurídico, en un escenario donde los consensos serán indispensables para sacar adelante los temas que Nuevo León mantiene pendientes.
eitmedia.mx




