
Alexander Zverev volvió al lugar donde alguna vez estuvo a centímetros de tocar la gloria y esta vez no dejó escapar la oportunidad. El alemán derrotó a Ben Shelton por 6-3, 7-6 (2), 5-7 y 6-2 en tres horas y 33 minutos para conquistar por primera vez el US Open y sumar el segundo Grand Slam de su carrera en una temporada que ya entró en la historia.
El Arthur Ashe Stadium esperaba una fiesta estadounidense, pero Zverev tenía otros planes. Desde los primeros intercambios dejó claro que no estaba dispuesto a dejarse arrastrar por el ambiente ni por el empuje de un Shelton que disputaba su primera final de Grand Slam.
El alemán tomó rápidamente el control y se quedó con el primer set. En el segundo, el estadounidense consiguió equilibrar el encuentro y llevó la manga al desempate, pero Zverev respondió con la contundencia de quien sabía exactamente lo que estaba en juego. Se adelantó 5-0 y terminó imponiéndose 7-2 en el tie-break.
Shelton encontró una última oportunidad en el tercer parcial. Zverev perdió consistencia, acumuló errores y el estadounidense aprovechó el momento para llevarse el set 7-5, provocando que la final volviera a abrirse.
Pero esta vez Zverev no era aquel jugador que se derrumbó en Nueva York en 2020.
Aquel año había tenido el campeonato prácticamente en las manos frente a Dominic Thiem. Después de remontar dos sets en contra en las semifinales ante Pablo Carreño Busta, el alemán llegó a estar a solo dos puntos de convertirse en campeón del US Open. Terminó perdiendo aquella final después de desperdiciar una ventaja de dos sets.
Cinco años después, la historia tuvo otro desenlace.
Zverev comenzó el cuarto set rompiendo el servicio de Shelton y recuperó inmediatamente el control. Ya no hubo espacio para otra remontada. El alemán manejó los intercambios, sostuvo su saque y fue ampliando la diferencia hasta cerrar el partido con un contundente 6-2.
El festejo tuvo un detalle tan curioso como significativo. Zverev levantó los brazos después de mirar las pantallas del estadio, como si necesitara confirmar que aquello realmente había sucedido.
Había ganado el US Open.
“Pasamos 30 años sin ganar Grand Slams y ahora ganamos dos en tres meses”, celebró el alemán, en referencia a la sequía de títulos grandes del tenis masculino alemán. También recordó que estuvo a punto de quedar eliminado en la primera ronda del torneo y destacó el valor de haber sobrevivido a aquel partido.
Su triunfo llega apenas tres meses después de conquistar Roland Garros, donde consiguió finalmente su primer Grand Slam. Ahora, con 29 años, suma dos títulos de esta categoría en una misma temporada.
La campaña de Zverev también lo coloca entre los nombres destacados de la historia reciente del tenis. En 2026 lidera el circuito en victorias, con 53, y en triunfos en torneos de Grand Slam, con 25.
Además, se convirtió en apenas el segundo tenista alemán que conquista el US Open, siguiendo los pasos de Boris Becker, campeón en 1989.
Su temporada también lo coloca en un grupo reducido de la Era Abierta. Zverev es apenas el cuarto jugador que consigue ganar sus dos primeros títulos de Grand Slam dentro de una misma temporada, después de Jimmy Connors, Guillermo Vilas y Jannik Sinner.
Para Shelton, la derrota significó también el final de una espera estadounidense. El joven buscaba convertirse en el primer jugador de su país en ganar un Grand Slam desde Andy Roddick en el US Open de 2003. La oportunidad llegó en casa, pero encontró enfrente a un rival que había esperado demasiado tiempo por una segunda oportunidad.
Zverev se marcha de Nueva York con otro dato contundente: mantiene el dominio absoluto sobre Shelton, al que ahora supera 6-0 en sus enfrentamientos directos.
La noche terminó con el alemán levantando el trofeo en el mismo escenario que durante años representó uno de los episodios más dolorosos de su carrera. Esta vez no hubo ventaja perdida ni oportunidad desperdiciada.
Nueva York, finalmente, fue suya.
Especial-eitmedia.mx
Con información y foto de cortesía: www.atptour.com / Matthew Stockman/Getty Images




