
¡Viva México!
¡Viva la Independencia, los vivas, el placebo de Héctor y la despedida de Samuel!
Y vaya que este año hubo vivas para todos los gustos. La presidenta Claudia Sheinbaum salió con una lista bastante más larga que la tradicional: Hidalgo, Morelos, Leona Vicario, Gertrudis Bocanegra, Antonia Nava, pueblos indígenas, afromexicanos, migrantes, democracia, igualdad, justicia y hasta dignidad nacional.
Uno escucha tantos nombres y piensa: algunos sonaban conocidos, otros parecían examen sorpresa de Historia de México.
Pero bueno, cada quien le pone su sello al Grito.
En Nuevo León también hubo de todo.
Héctor García tuvo su propio momento patrio durante su Segundo Informe de Gobierno. Y mire usted, entre invitados, reflectores, aplausos y el escenario del Domo Care, aquello tuvo un pequeño aroma político adicional.
Estuvieron Samuel García, Mariana Rodríguez, Dante Delgado, Jorge Álvarez Máynez, Luis Donaldo Colosio Riojas y buena parte de la clase política de Movimiento Ciudadano.
Y ahí apareció el famoso placebo de Héctor: ese que no cura nada, pero por unos minutos hace sentir que todo está perfectamente encaminado.
Porque entre un informe de gobierno y otro, los asistentes también pudieron leer entre líneas, sacar sus propias conclusiones y preguntarse si aquel escenario era solamente para rendir cuentas o también para comenzar a medir el tamaño de los reflectores.
Sin decirlo, claro.
Mientras tanto, Samuel García tuvo su propio momento.
Desde el balcón de Palacio de Gobierno, hizo sonar la campana y lanzó sus vivas con sabor regiomontano: Hidalgo, Morelos, Josefa Ortiz, Allende, Aldama, Guerrero, pero también los neoloneses que nunca se rinden, Monterrey, Nuevo León y el espíritu norteño.
Y aquí viene la parte interesante.
Este Grito tiene un sabor distinto para Samuel.
No porque haya cambiado la ceremonia, sino porque el calendario político ya empieza a colocar fechas de salida, sucesiones y nuevos escenarios. El balcón todavía es suyo, pero el tiempo político corre más rápido que el reloj de Palacio.
Así que, entre vivas, campanas, informes, invitados y uno que otro posible destape que nadie quiere llamar destape, Nuevo León celebró su Independencia.
Y nosotros solamente podemos decir:
¡Viva Hidalgo!
¡Viva Morelos!
¡Viva Josefa Ortiz de Domínguez!
¡Vivan quienes nos dieron patria!
¡Viva Nuevo León!
¡Viva Monterrey!
¡Vivan los que trabajan!
¡Vivan los que aguantan!
¡Vivan los que todavía creen!
Y, sobre todo…
¡Viva México!
Porque de políticos podemos cambiar cada cierto tiempo.
De país, afortunadamente, no.




