
Madrid.- Ninguno de los migrantes que entraron en la ciudad autónoma española de Ceuta el pasado 30 de julio pudo llegar a otro país de la Unión Europea (UE), afirmó el ministro del Interior de España, Fernando Grande-Marlaska, en una reunión del Consejo de Ministros del Interior del bloque comunitario en Luxemburgo.
“Durante su intervención en el debate sobre el espacio Schengen, Grande-Marlaska ha aclarado a sus homólogos europeos que ningún migrante llegado a Ceuta ha accedido a otro país de la UE”, señala el comunicado del Ministerio del Interior español.
El titular se refirió al doble control fronterizo existente en la ciudad autónoma así como al trabajo realizado para neutralizar cualquier intento de llegada irregular a la España peninsular con el apoyo de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex).
El jefe del Interior pidió a los socios comunitarios solidaridad operativa, financiera y política para hacer frente a las crisis migratorias, como la de Ceuta.
Además, citó datos que muestran la eficacia de la gestión migratoria en España y de su política de prevención en origen.
“Las rutas atlánticas y del Mediterráneo occidental suponen el 17 por ciento de las llegadas irregulares a la UE, y las de Ceuta representan solo el 0,7 por ciento del total”, dijo Grande-Marlaska, citado por su cartera.
La víspera, la organización defensora de derechos humanos Amnistía Internacional hizo publicó un informe denunciando episodios de malos tratos a migrantes en Ceuta por parte de militares como palizas, acoso, robo de dinero, destrucción de teléfonos móviles, así como insultos y amenazas. Algunos episodios incluso podrían calificarse como torturas.
La delegación de la organización estuvo en Ceuta del 10 al 15 de septiembre y entrevistó a más de 65 inmigrantes y solicitantes de asilo. Los defensores de los derechos humanos también se reunieron con periodistas, representantes de organizaciones no gubernamentales, la Fiscalía y las autoridades de la ciudad autónoma.
Al mismo tiempo, Amnistía Internacional reconoció la complejidad del trabajo de los militares y de los cuerpos de seguridad en Ceuta, señalando que también se produjeron agresiones por parte de los migrantes.
La organización subrayó que esto no exime a las fuerzas de seguridad de la obligación de respetar la legislación española e internacional y los derechos humanos.
Los días 30 y 31 de julio, miles de personas entraron de manera irregular en Ceuta, el enclave español en el norte de África que limita con Marruecos.
De acuerdo con los datos del Ministerio del Interior, alrededor de 72.000 inmigrantes irrumpieron en esta ciudad.
La incursión masiva empezó luego de que en las redes sociales corriera el rumor de que las personas que alcanzaran territorio español no serían devueltas a Marruecos. Tras enterarse de que no era cierto, la gran mayoría de los inmigrantes regresó al territorio marroquí.
El alcalde-presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, acusó al Gobierno de España de maquillar la realidad y de pasividad frente a la crisis migratoria en la ciudad autónoma. (Sputnik)
Fuente: https://noticiaslatam.lat/
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